
Días de coronación
Días de amor y bonanza.
Días de tribulaciones y dolor.
Vivimos día a día sin saber:
¿Para qué y por qué?
Días que decimos que sí y otros que decimos que no.
Días para salir o entrar en atolladeros
o para unirnos en busca de rumbos,
que nos lleven a los más profundos de los cantos existenciales.
Días para la ilusión y la desilusión,
días de extravíos,
para que el viento nos empuje
(hacia el sol negro de Rafael Alberti)
Días para que los ojos se pongan tristes u alegres
días para golpear fuertemente fronteras,
y seguir en procesión derrumbando lo imposible.
Días viejos y nuevos para el Poeta Rafael Alberti.

A campo abierto
Llueve sobre el agua,
un funeral de hormigas se desarma
muriendo ellas en masa sobre su propia tierra,
fertilizando sus propias estepas.
Nací para ser campesino
criado en el río Daule
y me encanta cabalgar,
aunque la culebra cascabel
pretenda tumbar mi montar de caballero criollo.
¿Acaso el mundo del monte, el cielo, la tierra y el río
no nos hace a los montubios pensar
a qué mundo hemos de enfrentar?
Entre las riberas del río Daule
la niña Narcisa y sus milagros
viendo y bendiciendo a sus hijos,
que en plena alba se levantan
para sembrar y luego cosechar.
Un funeral de hormigas se desarma
y mueren en masa sobre su propia tierra.

Luminarias campesinas
Soy montubio de las riberas del río Daule,
el agua que me rodea me ha hecho un mono anfibio tropical,
que sobre mi tierra meo, sin buscar gloria,
sino un canto Gregoriano que santifique este bioma social.
Vegas floridas entre estos afanados ríos
donde no hay primaveras, ni invierno
ni albas de verano, ni de otoño
solo un santoral para la lluvia y la sequedad.
Cuando el sol albea
llena nuestra tierra de esperanza,
para que el montubio entre al monte a labrar.

Luciérnagas y vientos
Un balcón, una luciérnaga.
Un sello sonámbulo,
un ayer y un hoy que hace de nosotros leña
y nos lanza a la mar sin saber nadar.
Una cigüeña, una tortuga.
Una niña morena y su soledad,
que se han quedado en mi corazón.
Un jardinero.
Unos seres sin dones.
Unos miramelindos que mañana con ardor te dirán:
quisiera no verte más.
Un lecho, una carta o un azul marino.
Una plaza abandonada, solo diré:
¨Quiero ir al mar para oír a sus branquias respirar¨

Las chinitas
1
Cada marinero y sus estrellas,
cada bandera con su pirata abordo,
y a lo lejos un tesoro hundido en cada mar.
2
Piratas en el mar, en el cielo y en la tierra
cuando llegue el contrabando desde alta mar, el cielo o la tierra
cada quien cobrará su alegría como en gana le venga,
desde la tierra, el cielo o la mar.
3
La nieve se derrite, llegará la primavera
y las malas ráfagas se irán.
4
Nadie sabe cómo es realmente gobernar
pero un buen escudero siempre sabe contrarrestar.

Armónicos versos
1
Miro al cielo y te sueño
e inicio un cálido vuelo,
y en silencio te deseo lo mejor este día.
2
Quien sazona la vida con amor
se llena de finuras sin fatigas.
3
Ansias por vivir.
La vida se puede volver una hosquedad mutilada
o una inmensidad de tiempo de espiritualidad extraviada.
4
Tu alma brilla entre tantos confines sacros,
o entre caminos y caminantes llenos de goces o melancolías.
5
Un ser humano con poco pulso,
seguramente amanecerá danzando
en la antesala de la duda plena.

Entre mosaicos y odiseas
1
Un largo viaje poético.
Una odisea lírica,
quien ama la vida profundiza en su antropología
y escucha los silbidos iniciales de su humana existencia.
2
Todos volveremos a ser ceniza,
no importa somos ajenos a la realidad de lo mundano,
ya que somos espíritus atrapados entre ropajes.
3
A veces la soledad nos anula,
por ello si somos dos nos calentaremos mejor.

Frágiles reposos
Frente al mar que se adormece,
el grito del silencio que susurra.
Es hora de callar y ajustar
ese castillo de ignorancia que nos adormece.
Aquí y allá el viento y sus deseos,
acariciando y agradeciendo la alta belleza del cosmos.
Dejarán de haber templos,
lo espiritual no lo necesita
ni para controlar el cauce de los mares,
ni vivir protegido por la sombra de lo divino.
La inmensa luna nos guía,
toda luz y silencio, toda oscuridad u escandalo
son continentes que se saturan
por la brutalidad con que se las entona.

Estíos artísticos
1
Nidos que esperan,
vuelos livianos de aluviones de aves.
Alineados los milenios
entre sus durezas y austeridades
van entretejiendo y derrumbando muros.
2
El mundo montubio,
es duramente rústico embebido en su propia leyenda.
3
La Madre selva languidece en nuestra tierra herida,
naufragando en nuestro propio golfo de Guayaquil.
4
Nuestro propio nombre,
debe servir para abrir puertas de todo tipo.

Noches de arena
1
Quien de dichas sabe,
se muestra presente en la reconstrucción de todo tipo de armonías.
2
Será un sueño o un teatro perdido
llegar a la altura dichosa
de las poderosas estrellas cósmicas.
3
Quien ama la luna,
reconoce otras fauces orbitales.
4
Antiguo es el pálpito del corazón
como la niebla del sol,
más tú y yo solo somos de carne y hueso.
5
Somos carne de delirio,
memoria erótica cavernaria
hechos de unos castillos de goces,
y de otros deseos amorosos.
6
Oscuras campanadas de paz,
sus tañidos se extravían
sin que nadie sepa si son útiles para la eternidad.

Paisajes de un otoño teatral
1
Tanta armonía dicen que hubo ayer;
hoy nadie sabe cómo aliviar tanto mal.
2
Una parte de la humanidad
se ha consagrado a la hipocresía,
de tal modo que los dioses del Olimpo ya no nos protegen.
3
Buscando respuestas
Latinoamérica detiene el paso de su propia historia.
¡Qué encono!
Nos pasamos preguntándonos:
¿Por qué hay tantos pobres?
Mos somos hostiles para construir,
crear o conservar riquezas.
4
Una lluvia de recuerdos.
Unos enraizamientos angustiosos.
La humanidad está perdida en el calendario cósmico
por orillarse al onanismo revolucionario.
5
Frente a la gravidez terrenal
el sol que enciende sus caricias
y la limosna que nos dieron los dioses
para darle contra peso a nuestra vida.

Fervores y gestos
Gozo y vida que hacen multifacética la existencia,
cuando son fuentes de armonía
nos elevan hacia el teatro de los equilibrios.
La humanidad sobre los muros de su temporalidad
buscando alivio entre sus propias enredaderas,
perfumando sus creencias
de que los dioses lo salvarán de su aéreo hundimiento.
Gozo y vida,
la humanidad no sabe escuchar su propia angustia
y sus creencias se convierten en un juego de azar.
Gozo y vida,
sueña que se te abrirán los caminos al cerrar los ojos.
Gozo y vida.

Ligeros y esbeltos crecientes
Ráfagas de estupor,
soy hijo de confines fenicios.
Ascendemos a la cumbre,
desde nuestra propia y ancestral altivez.
Otro soliloquio,
una palestra nos espera
para que sembremos
nuestra propia y milenaria amapola.
La sangre se aglomera entre las venas,
el corazón se ha sujetado a una lucha
que por su propio mundillo se esparce
para que florezca un espinoso manzano.
En la cumbre cuando se llega
se alivia toda carga,
pero se recargan las ambiciones.

Ansío esperanzas
Certezas que angustian.
Almas que no reposan sin protestar.
Fuegos que graban el alma.
Pasiones que deslumbran.
Inútil es quejarse noche y día,
ya que de ese modo todo sendero nos extravía
y todo se vuelve patológico.
Si inviertes tu tiempo en sueños
imagínate y trabaja,
para que ellos tomen rumbo hacia lo concreto.
Aquí yo con mi locura lógica,
con mi alma que presume
que sabe sumirse frente a la sabiduría.

Llorar de miedo
1
¿Por qué entristece el alma?
La vida humana es una carrera trepidante,
en comparanza con la esperanza de los océanos.
“Verde que no te quiere verde”,
la esperanza se ha vuelto traición segura.
2
Nadie es el caos;
ni cuando se enciende, ni cuando se calma.
Todos vivimos en el caos viendo como nos salvamos
o nos aprovechamos.
El caos es eterno, continuo o discontinuo.
El olvido u el presente nos manipula
con sus diferentes manos.
3
Frente a la fría muerte
la prisa existencial humana nos convoca hacer historia;
inquietos o agresivos animales, solitarios u en manada
agraviados por lo corroído que están nuestros corazones.

Espacios para el delirio y el fracaso
1
La vida es un legado de hielo
que con el tiempo vuelve a circular como vapor o agua.
2
Ardientes tus pétalos en el fulgor de tu propio verano,
por eso siempre vuelvo a los azares de tu existencia.
3
Dejo mis pasos en la soledad,
comienzo a sospechar de mí mismo
mientras avanzo contra una neblina
de invierno Neoyorkina.

La desnudez intransitiva latinoamericana
Se afinca en la humanidad los requisitos involutivos de los populismos, apoderándose del goce masivo que ajeno a la real realidad habrá alguien que ha a exorcizar su real existencia.
Con sed insaciable, el gran chamán de la tribu hace pasear con triquiñuelas su hiper amplificada sombra, en tanto en la masa añagazada (señuelo) por el lirismo, los termina cautivando y cazando de por vida creyendo que el gran chamán es un salmo y semilla de la redención.
Así emerge otro el holocausto nacional socialista, conformando estériles templanzas como Cuba; hambre y sacrificio es de preguntarse ¿para qué?
Hoy, el silencio y la palabra pragmática, son una necesidad imperiosa para que Latinoamérica no siga en nombre de revoluciones mezquinas estrangulando tanta riqueza y esperanza.

El Pan
El pan diario germina su propia historia
hay pan liberador y pan hipotecado,
pan de Dios y pan para poderosos.
El pan tiene su dicha, su desdicha y su lenguaje,
mas sobre todo tiene una gravedad floreciente
cuando florece del riego del sudor de nuestra propia frente.
Hay pan que deja huellas y cicatrices,
hay pan que nos hace agonizar o despertar,
pan escandaloso, pero también puede ser un bocado silencioso.
Hay pan que reclama tu voz, tu acción o tu silencio,
eso sí el pan siempre eleva el precio de nuestra dignidad.
¡Aquí y allá Dios, el perdón, y obviamente el pan!

Sueños y esclarecimientos
Hay sueños que odian el reposo,
reposos que exigen no más tardanzas,
tardanzas que son pereza y crepúsculo.
Hay sueños que son misteriosas fascinaciones
y fascinaciones que son fieras
que se hacen sentir a través de la frialdad
como una serpiente que va convocando expectativas lujuriosas o inabarcables.
Hay sueños pálidos y/o trágicos,
sueños futuristas con músculos titánicos
que arrastran estandartes sobrehumanos.
Sueños que fabrican nuevos dioses
o perfeccionan el encanto de la crueldad
o sueños que humean delirios vaporosos.
Hay sueños que resucitan ambiciones o temores
que dictan laudos divinos, voraces y amorfos.
Al final solo son sueños que redundan,
en la construcción estética y ética de lo propiamente humano.

Recorrido emocional
Oscuridades primitivas.
Nobleza heredada.
Sentimientos contradictorios.
Tiempos que sensiblemente se derriten.
Filiaciones posmodernistas,
que ebullen escalando momentos híperturbios.
Una fiesta en un sacro monte;
fatalismos religiosos.
Ortodoxias que resultan visibles.
Creencias caricaturizadas,
en nombre de una sacra religión.
Bajo el sol de los desiertos,
Biblias de Barro,
con crónicas que aluden
a la esfera de lo sagrado y lo segregado.

Egos lastimados
Selvas y glaciares,
somos cazadores de esperanzas
en busca de un pajarraco para la suerte.
De nada servirá salir de caza,
si tu sangre no sabe;
ni espiar, ni apuntar.
Selva y mar la caza libera,
no debe de ser un juego para olvidar
si no la creciente para empezar.
Selva y ocaso en sus bocas solo cabe el hombre cabal que las respeta.
Selvas, glaciales, desiertos y mar.
¡Hay que respetarlos!

Nuevos aullidos
1
Destellante soledad no te acerques totalmente a mí,
te puedes ahogar frente a mi ceguera social.
2
Con alegría nos entregamos a quienes amamos,
debe estar prohibido amar sin alegría.
3
Satanás baila todo tipo de ritmos
y seduce a ángeles y a santos
más exhibe su vanidad con violentas carcajadas,
dejando el corazón del ser humano perdido entre todo tipo de inocencias.
4
Cuidado reprimes tus deseos,
por darle gusto a otro ser fuera de tu tiempo.

Sucesos renacientes
Luces dispersas brillan y vibran
ofreciendo su temprana claridad.
La luna celosa nos acompaña con su melodía.
Va llorando, va riendo,
la humanidad entra en éxtasis lunar.
Así perdido entre tanto destello
aquel día viví un día de salada soledad
entre recuerdos agridulces de un amor insustancial.
La dicha de vivir asoma,
con su potente melodía de verdad
que en sí solo contiene su propia verdad.
Resulta tremendamente gracioso que así sea la felicidad.
La felicidad late y da vuelo a quienes no saben volar,
para que vayan constituyendo lágrimas y sonrisas
con las que a veces se construye la felicidad.

Anhelo amoroso
El cielo está tranquilo como mi corazón,
más amanezco viendo su sonrisa,
en tanto ella me salpica diciendo:
¨Rey quiero vivir eternamente en tu regazo¨
¿Qué hace el amor para que sanemos tan rápido los poetas?
Deseo convivir con ella peligrosos senderos
y viajar yuxtapuestos como el aire y las aves
cuyo único deseo es volar y amar.
Maravilloso ensueño
que un tango suene y resuene;
los viejos amores y sus temores,
los nuevos amores y su sosiego espiritual
nos hacen vivir intervalos celestiales
o agitaciones volcánicas que parecen son imposibles de calmar.
¡Felicidad sin nombre luce el amor cuando parece eterno!

Despertar del sueño
1
Un laberinto sin fin en cada fémina que enciende su goce,
fortaleciendo a los otros con su grandeza.
2
Sé un ser humano agradecido
con aquellas voces que callan la palabra apropiada
para no incomodar a los demás.
3
Ella posee una encantadora imperfección; es bizca
pero su voz es una melodía que anuncia secretos sensuales
de alto valor calórico.
4
Llámame en silencio con una señal desde tus inmensos ojos
que como la luna dan sentido al caos y a sus estragos.
5
Quien se vacía de lo malo
apertura la puerta de la misteriosa honradez.
6
Ni fatiga, ni desaliento.
Ni desprecio, ni lamento
ser yo, es respetar el mandato de mi corazón.

Noche oceánica
1
En lo más hondo titilan viejas y nuevas esperanzas.
Todos quieren sentir, sentirse y sentirnos
y otros solo manifestar que existen.
2
Aunque nadie se dé cuenta,
cuando el amor es grande uno comienza acelerar el paso.
3
El sol otra vez se levanta,
en tanto la sonrisa del viejo amor se evapora.
4
No sé si es por casualidad
los viejos no podemos evitar morir,
como lo hacen las olas cayendo sobre la playa
para volver a renacer.
5
En medio de las tinieblas, misterios y cantos
y un trémulo de fulgores
que va agotando la energía y el pensamiento lógico.

La vida nos llama
Un paisaje agreste.
Un ocaso estancado.
Una ansiedad que corrompe.
Unos ojos inquietantes.
Una ternura que enamora.
Salvaje y divina la humana existencia.
Unos océanos y ríos.
Un manto incorpóreo.
Una esperanza sin pupilas.
Un dolor que duele de verdad.
No me preocupo por el sufrimiento
si no por el no poder volver a la orilla del mar.
Unas ansias por vivir.
Una noche cargada de lloviznas.
Un caminante que encuentra el camino.
Cada quien es lo que puede ser,
aunque no sepa aflorar su propio enigma.

Anclados a la pasión
1
Otra brava tormenta que atormenta,
en el cauce de nuestras pieles fundidas y atrapadas entre caricias
por donde fluye música como oleajes de pasión.
2
Atrapados y unificados quedaremos,
la tarde desabrochará nuestra pasión,
nuestro amor lucido no tendrá ocaso
nos nutriremos de nuestro propio fuego estelar.
3
Aquí y ahora en nuestro rito de amor
cuerpo a cuerpo nos amamos,
sudando a cántaros como un río
mientras nuestro sudor se transforma en fuego.
4
Ahora ya no me puedo escapar de los labios del amor
doy vuelta entre almohadas,
a pesar de que yo soy quien soy
no puedo escaparme de ti ni de vos.
5
Soy barro que ama intensamente,
cuando tus flujos libidinosos nos unen en par.

Solo recuerdos
1
El caos y sus fórmulas hacen salpicar todo
frente a ello hay que reconocer la emergencia
de todo lo extra- aleatorio.
2
El amor a veces es una lentitud que hiere,
por ello hay que aprender a vivir.

Letanía de barro
¡Ay de los amaneceres o de los crepúsculos!
¡Ay de la serenidad con que nos acogen!
¡Ay de los caminos que vamos dejando!
¡Ay de las horas detenidas por los abrazos maternales!
¡Ay de cada mueca que paraliza el dolor!
¡Ay de las ondas que multiplican o dividen el caos!
¡Ay de cada volcán que se rebela!
¡Ay de las hermandades que se vuelven ruinas!
¡Ay de los frágiles y de los fuertes
tan llenos de proyectos para ningún mañana!
Ojalá que toda esta letanía comience a tener valor.

El poder de tus ojos
1
Surcarán lágrimas de fuego,
cuando la última trompeta suene
anunciando que el sacrificio de Jesucristo
subyace desde el principio como solo una muestra energizadora.
2
De un Estado a otro Estado vamos ciegos aromáticos y armónicos
cada solsticio modula todo tipo de fervores,
anunciando que en la vida no va haber prisa
si no, jamás se calmará el hambre.
3
Cada día una aventura.
En cada palabra un ala para que vuele,
aunque fuimos tan volátiles antes de nacer.
4
Pasan las nubes como narrándonos recuerdos,
igual van pregonando la verdad de sus dioses.
5
Aquí nuestra Madre selva
anunciando que su extensión se multiplica
y que nuestros huesos deben tomar sol.

Remontar vuelos
1
Si Dios quisiera,
la santidad humana se expandiría
hacia donde todo homus sapiens camine.
2
Una hoguera viva,
mis relámpagos interiores
hacen florecer mis deseos de aprender a amar.
3
Pasará la ansiedad buscando un sol que la asoleé
para hacer brotar la luz de su propio tiempo y templo.
4
Las brujas y sus brebajes marean corazones,
para esquivar el pecho de los ingenuos.
5
Lento el acontecer del calendario, algún día todo morirá
pero entre tanto, monta la vida como un jinete;
experto y experimental.
6
Las voces de los niños llevan un ritmo audaz,
me siento en el patio,
y los escucho devolverle a la vida el calor de la niñez.

Desabrochando preguntas
1
¿Por qué la humanidad malgasta su energía bien hacedora
hasta ponerlos a punto de desmayo?
El ser humano es tan narciso que distorsiona demasiado
su imagen frente a lo realmente posible.
2
Moriremos y seguiremos pidiendo al cielo por pedir.
3
Honra tu vida galopándola con estilo propio.
4
El mar y el sol derriten castillos de arena,
la lluvia los termina derrumbando con sabia ternura.
5
Volverán las aves a sus nidos,
y los humanos a sus escenarios tragicómicos.
6
Mi Padre decía:
¨ Qué él soñaba para hablar con los fantasmas¨
7
Observa minuciosamente los años,
que te van salpicando alegrías e inclemencias.

Flores que se mecen
Aviones de papel en el aire.
Una mañana infantil allí donde el aire eleva todo.
Un cuento lleno de frescura contado por el abuelo.
Una aurora para ir a misa con la abuela,
y el parpadeo de un niño fundiéndose entre múltiples fascinaciones.
Un paisaje límpido para oír el sano consejo del Padre.
Un dolor que vacía para sentir el calor
con que cobija cada vientre materno.
Cuando uno es niño todo es sorpresa;
la orilla del mar o la musicalidad de la luna.
El niño quiere explorar su propia existencia,
los gritos de sus maestros son estacas que duelen.
En la infancia peligra el niño y su corazón puede quedar suspendido.

A la luz
1
De la vida o de la muerte;
si la mujer fue o es generosa
benditos los confines de su ser.
2
A la luz de sus labios
sus movimientos tan femeninos
hacen que su cabellera parezca hierbabuena para una nueva luna.
3
Su escandalosa cintura pasa vaporosa como una nube,
haciéndonos picotear de su frescura.
4
En una tarde de plenitud otoñal
sentí como van muriendo los años,
ignorando el enigma y el eterno secreto de qué:
en un tenebroso o cálido día cada ser muere.
5
Las Damas como soles ondean su belleza
cuando las aguaitas en el alto otoño
ellas saben que en su poniente
aún conservan belleza en su desnudez.
¡Con eso basta!

Frío y polvo
Unas cataratas de mentiras.
Cada cosa fuera de su sitio,
por doquiera caos u anarquía.
¡oh sí! Falsedad aquí y allá
sobre este mismo planeta carencia de severidad.
La severidad se ha vuelto una botella vacía.
Frío y polvo.
¡La humanidad se estanca en su ego!

Hierba dura
Te espero para montarnos en el carrusel del amor
quiero escuchar tus clamores,
y aventarme en el océano de tu locura.
Te espero entre el polvo y el silencio
y aunque el amor sea ausencia
quiero tu corazón como una locura
para morir día a día haciéndote poesía.
Te espero apoyada entre los cantos lunares
que cobran aún vigor,
y que derivan del movimiento de tus ojos
donando más claridad a la aurora.
Te espero para besarnos firmemente
y vivir lo que merece ser vivido,
como espina dorsal de nuestra existencia.
Te espero para ascender al cielo
o descender contigo a las soledades del infierno,
y encontrar nuestro nicho o nube feliz.
¡Te espero!

Más desnudos hoy
1
Ella puro corazón y brisa.
En su alma la verdad de su vida.
2
Hay gente que se esfuerza por labrar su propio infierno.
3
La cultura se estructura luchando por la conquista de un paradigma
y los pueblos se vuelven grandes,
cuando lo hacen por cuenta de sus propios y creativos paradigmas.
4
La violencia nos ha arrastrado
hacia una morbosa y permanente vigilancia.
5
Hay algo podrido en la política migratoria global.
¿Cómo lo reparamos y regulamos para legitimar
la eterna condición de nómada de la humanidad?
Simplemente: aceptándonos.

Mundo total
Águilas en el abismo.
Noches hundidas por el miedo.
Gallinazos que no se detienen ante la carroña.
Violencia en el horizonte,
ellas llegan con su propia música e histeria;
la avaricia, la codicia, la soberbia,
para conquistar la carne humana.
Luego llueven las indulgencias
en nombre del libre albedrío
quieren que la iglesia perdone
la intensidad de sus pecados.
Aves carroñeras en cada Patria,
frustran a los pueblos con sus encantos
restándole día a día pan
a los bebés desafortunados de estos lares.
Entre águilas y aves carroñeras
muchos ítems para un tsunami.

Del lado de lo incierto
1
Quien madura su vida al compás de los océanos
rompe con la uniformidad de lo humano
y no se rezaga del todo cósmico.
2
Hay palabras que fermentan la historia.
Hay palabras esponjosas que absorben todo
y senderos viejos que ofrecen siempre luminosidad.
3
En medio de la fe de los ciudadanos
la cartografía de cada vida,
más poco sabemos de nuestra propia fiabilidad.
4
Encantador el mundo donde pululan los libros
es un escaparate lleno de discreta luz.
5
Otro mandamiento:
La vida es un lugar con aroma a selva.
6
Cuando encallamos en nuestro propio naufragio
nos abriga solo la bendición de nuestra propia cobija.

Una rémora de cantos
1
Frente al misterio que buscas por las rendijas en el horizonte
hallarás la calmada voz de la rosa de los vientos.
2
¿A dónde apuntan tus deseos?
Cuidado te cruzas con la cruz de la decadencia.
3
El ave fénix frente a sus cenizas.
¿Quién sabe o sabrá si fue el fuego o la soledad el que la despertó?
4
Frente a la vida y sus prófugas neblinas
en ella puede estar la intrínseca música que hace flotar
la profundidad y la brújula de tu temible memoria.
5
Cuando el pasado no se puede sostener
y solo queda la inquietud de lo vivido;
cuidado te estás aproximando a los orillajes del declive.
6
Alguna vez nos toparemos con el paraíso
y comprenderás que solo fue un burbujeo.

Mareas pendientes
Ante una línea de agua,
un cante de fado detiene la bravura de las utopías marinas.
Unas velas flotantes encendidas entre las aguas,
las nubes se vuelven sombrillas de un medio día sin rumbo.
Un violín aparece como un faro
antes de que escape el sol del todo,
la marejada le canta al atardecer.
La mar, la marea que purifica
deslumbrando con su tacto,
otro asombroso atardecer.
El tiempo anida el Poder solar
ya pasamos los tiempos de tranvía
ahora toca ponerle sal a estos versos,
para hacer un puente con las olas del mar.

Tomas de frescura
Nos deslizamos entre laberintos,
confundimos principios y términos,
así todo se vuelve ocaso o lejanía.
Los humanos a pesar de la luz
nos precipitamos en la confusión,
y agrietados en la penumbra
nuestra natural calma queda varada.
Así nacen las concesiones perversas
porque las luces propias no riman con las ajenas,
y no se logra librar del hastío.
Profundas estas fronteras ambiguas,
la humanidad perdida entre la espesura de su propia estupidez
construyendo su palacio de penas para penar,
y no lograr alcanzar el don del sosiego.

Estancias y límites
Insólita ruta,
un mar indomable acecha
el campesino suena como un escalofrió.
El arcoíris aflora yo escribo este ingenuo poema.
El tiempo marca su cadencia,
quiero superponer mi insípida calma.
Subrayo con rojo la historia falsa que consumimos
hasta cuándo merecemos tanto pastillaje demagógico.
Vendrá otra vez el destrozo,
apedrearán al sonso cachiporrero
que se exhibe como faro revolucionario.
Idílico todo lo narrado, más en el sigilo encuentro refugio,
quizás en algún caso sea necesario tener un salvoconducto
para salir de este quinto infierno.

Cánticos de amor y filosofía
1
Frente al laberinto de la libertad
el amor así mismo y el amor humano de ser dominado.
2
Sin formación ética la educación académica
tiene poco sentido para la sociedad.
3
Sin política la condición de la libertad humana
no cobraría sentido, seríamos robots productivos.
4
Vivir con gran deseo pluraliza la alegría humana.
5
Quien sabe cabalgar con un Dama,
sabe afinar la espada y el escudo de la conquista.
6
Quién quiere bien servir
se arroja hacia aquella acción con devoción.
7
Cuando se te antoje una broma,
hazlo sin rasurar la barba de tu interlocutor.

Fugas y descalabros
Frente a una noche abierta
una aria de cotorras,
que irrumpen vigorosas a media noche.
Las cotorras y sus dulces melodías de polvo;
noches de silbidos, noches de futuros.
La razón del juego que nos conjura
el reconocimiento de nuestra propia existencia.
Frente al desafío unos huyen disolviendo las propias llaves del paraíso,
así emerge el idilio entre ausencias,
y los placeres que reconfirman la irresponsabilidad humana.
Todo quedará consagrado en la ceremonia del olvido
la liberación del individuo quedará atrapada
entre lujuriosos cuentos triunfales,
y caminando una y otra vez hacia el desencuentro.

Pasión y paisaje
1
Sin pasión el cerebro y el alma no se ponen en marcha.
2
Sin miedo y sin esperanza
hay que asirse con algún sueño.
3
Frente a tantas variadas intenciones
emergen diversas voces
y los dones del destierro.
4
Frente a la sombra del nombre ajeno,
las diversidades que nos distancian de lo propio.
5
Cantos del destino.
Amores prometidos acribillados por las dudas y la perversidad,
indefinidamente nace una nueva prescripción para la vida.
6
Frente al génesis de la luz:
semáforos y semáforos,
que de un solo parpadeo van paralizando casi todo.

Penas viendo
1
Haga en la vida quien sepa hacerlo,
enriquecerá más la vida quien no es un neófito.
2
Cuánta gracia me hacen los Papas de Roma
con mayordomo en el palacio,
censurando a los otros con tanto descaro
que pareciera les encanta criticar
y no ser criticados.
3
Legua a legua,
más allá de lo que ganemos hay que sacar provecho
sobre todo en cada aprendizaje.
4
Bien sé:
¨Que mucho de lo que amamos nos hace sufrir,
y al no tener control sobre nuestro quehacer
la cuenta nos sale demasiado cara¨
5
Penando y penando,
por amor a Dios nadie sabe si Dios perdonará
la totalidad de nuestros pecados
o fue Moisés el que inventó una falsa campaña.

Los rituales
1
Esta es mi pluma;
propietaria de mi palabra y decires
con los que construyo mi propio oráculo.
2
Frente a los cantos de una tribu,
todo es y será de los muertos.
3
Ella tiene la indiscutible belleza de un altar,
su sonrisa tiene los matices propios
de un lenguaje femenino magistral.
4
Meto las manos en mis bolsillos
e intento creer que no me hace falta pensar.

Fuera de aquí la metamorfosis de la vida
1
Hablo de mis afectos con los árboles,
ellos hablan sosteniendo la voz del viento
y lo que nos separa es la falta de voluntad humana,
para entender su versificación poética.
Allí radica el poder del Karma.
2
Tu esencia niña hermosa,
tiene una luz que multiplica los soliloquios de toda vida
aunque no tienes vida de beata.
3
Creemos y crecemos gracias a la memoria
que nos donan nuestros muertos.
4
Que la palabra no sea nada, puede dejar heridas en el Poeta
y tachones por no saber habitar su propio poema.
6
La poesía habita en la geográfica de los humanos
pero reconoce la intimidad del cosmos: ¨Dharma¨
Dharma: ley cósmica y de orden en la ley del budismo.
