
A ultranza e ilógico
Lo lógico
es apenas la métrica del poeta:
el ritmo íntimo de su poesía.
Entre las estrellas
Invocando a la luna,
su eclipse, delicado,
pinta de inocencia
el cielo y las estrellas.
Un carnaval iconostasio
Flotan los últimos azahares,
redoblando las campanas
como alumbrando
un carnaval iconostasio.
Iconostasio: Una pared en un templo
Ortoxo muy cargado de color oro.
La juventud no tiene la mesa servida
Gráfica, la juventud posmoderna,
pareciera que le dejamos dispuesta la mesa,
pero el pan se le ha puesto muy duro.
El mejor cuadro
La vida puede ser el mejor cuadro
si aparte de soñarlo
haces bien el diseño,
su carpintería y su operatividad.
Histórico destino
Siempre volveremos a ser cenizas,
igual ara bien tu presente
como tus antepasados,
que no dejaron que se anegara ni se secara
nuestro histórico destino.
Demasiado oropel
Todo evento, por dentro, murmura
su verdad secreta.
Por eso, cuida tus gestos,
pues lo efímero
puede doblegarte o confundirte
si llevas demasiado oropel encima.
Identidad y decadencia
Sustenta tu propio significado.
Defiende tu identidad,
ya que ella te defenderá
de los seres y reinos decadentes.
Grandeza de tu arte
Bajo tu única sombra
fecundarás y cobijarás la grandeza
de tu propio universo.
Piel de silencio
Mientras los pájaros canten,
el agua sabrá seguir siendo clara,
y tú con tu piel de silencio
seguirás conteniendo
la cólera de tus antiguos dioses.
Laureles
El aire está lleno de tentaciones.
La lujuria siempre destella, pero te decapita.
El odio y sus hombres
Encierra en el olvido
el odio y sus sombras,
derrota la insidia y el rencor.
Tú tienes tu nombre
y el peso de tu propia esencia;
de lo contrario,
te sentirás culpable
y desencantado de la teatralidad de tu vida.
Y tu palabra favorita será: fatalidad,
de donde nadie te salvará.
Redes cándidas
Entre redes cándidas, hay amores y féminas
que quieren atrapar con celo, al varón que desean.
Amor y sacristía
Entre cándidos cantos
te atraparán día a día los amores,
mas tú crea tu propia geometría descriptiva
para salirte de cualquier sacristía.
Breve lección para el corazón
Que no te incendien el corazón con una sonrisa.
Crece libre como las violetas
y no dejes que te hieran ni de noche ni de día.
Cadencia y transformación
Cuando las pasiones son candentes
no dejes que te transformen
en un ser decadente.
Aboliciones y destrucción
Se abolirán dominios,
emergerán otros;
todo seguirá igual:
vida, muerte, ruina
avidez, desgano, desaliento.
Igual seguirán siendo irrespirables
las cobardías humanas.
Sed, agua y alegría
Agua o sed van nutriendo los umbrales;
el mar te da y te quita, sin consuelo.
Mientras arden los rayos celestiales,
se cincela el adobe del anhelo
y en la lápida gris de tus mortales
huesos, muere la luz… y nace el duelo.
