ENTRE SENTENCIAS
Dedico a mis compañeros

de vuelo creativos

los artistas todos….

y los comunicadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Unos decires Decorativos

 

La ambición nos empuja a ganar,

lo que luego con facilidad se pierde.

 

Ten claro que estás de paso

y que lo bueno o lo malo que hagas

durará más de lo que vivirás.

 

Piensa que estás de paso por este Universo

y lo que hoy detentas con vanidad y orgullo,

mañana desaparecerá.

 

Por todo aquello, cuidado te pierdes al caminar,

y te quedas con tu alma en vida.

 

 

Los ajetreos del amor

 

Un descontinuo latir,

el amor se hace sentir

cuando enfrentas sus absurdos y sufrimientos.

 

Cada pacto con el amor

tiene sus reticencias

¡que apariencia!

¡que evidencia!

sus torceduras e indecisiones

nos hacen naufragar.

 

Quien convive con el amor,

sabe cuánto pesan sus tormentos,

a sabiendas que el amor encadena

y pone el corazón con alegría o con trsitezas.

 

Los amores que carecen de acento

por más que se esfuercen,

viven llenos de insomnio y sin tregua.

 

 

 

 

 

 

En nombre del amor al prójimo

siempre emerge una retórica nueva.

En tanto frente a la muerte,

las voces del cielo todo lo aclaran.

 

 

Dedico en prosa a mis Musas,

mi fidelidad a su belleza.

 

 

Oigan el más profundo de los misterios;

para vivir con decoro no solo hay que precisar justicia,

sino actuar con ella.

 

 

El cielo se alegrará,

cuando los humanos

dejen de pedir tanto milagro.

 

 

 

Que se aperture el cielo de par en par,

y entendamos que solo con trabajo

se conquista el cielo y la tierra.

 

 

Frente a un abismo de penas,

abracemos las novedades

que siempre trae el amor.

 

 

Cuando escucho tus suspiros,

pienso que alcanzaré los portentos celestiales.

 

 

 

Ser valiente y amante de la justicia,

escuchen bien; es el único recurso

para derrotar a los tramposos.

 

 

Aunque me digan opositor a la razón,

soy amante irrenunciable al arte de la duda.

 

 

¡Vengan, vengan!

el cielo y la tierra se acoplarán,

cada quien con su poder

para que lo humano deje de padecer.

 

 

Que todo lo que nos convenga

llegue para custodiar la existencia

de lo propio y de lo ajeno.

 

 

Dilectamente celestial,

es el amor soberano

entre los seres humanos.

 

 

 

Quien ejercita las sagradas ciencias,

termina siendo maestro de sacros estribillos.

 

 

Con maestría divina,

algunos creen que son

los mayores amantes de Dios.

 

 

 

 

Como oficio, los relojes tienen el deber

de anunciar nuestra asunción al cielo,

o nuestro descenso al sacro infierno.

 

 

La vida está rodeada por instantes,

donde cada segundo hay que manejarlo

como una gota frágil de cristal.

 

 

Majestuosamente, en mis labios se encuentra impreso,

que en tus besos radica la gloria celestial.

 

 

Con funesta calma,

hay amores que agonizan

en forma triunfante.

 

 

Cada vez que nos apareamos,

reconozco que en tí habita

el reino del erotismo.

 

 

 

 

Hay que tener muy claro

que solo cultivándose

se sale uno del tránsito oscuro.

 

 

Claro debe estar

que el vuelo de las mariposas

es el gran reflejo de la divinidad.

 

 

 

Muy claro está,

que amar al prójimo como a ti mismo

lleva 2000 años de fatal esplendor.

 

Los caudales de los ríos

se están agotando entre las cumbres del olvido.

 

 

Generosas las aves

acompasan los vientos,

que pintan los perfiles de los dioses.

 

 

 

Frente a los ojos del mismísimo Dios,

la serpiente con sus estribillos

y coplas triunfantes.

 

 

Entre los senos de las Madres,

los registros del amor tierno y eterno.

 

 

El saber querer en el amor

despierta la fortuna y el mérito de querer vibrar bien.

 

 

Quien ama de verdad,

será siempre el ser que realiza al otro.

 

 

Los amores excesivos

se caen como todo lo gigante.

 

 

No soy Santo ni Pontífice,

por eso me pontifico entre los pecados veniales.

 

 

 

Con muy buena gana

construye con valentía tu propio destino.

 

 

Benditas son también las cosas malditas,

que nos enseñan a buscar el equilibrio.

 

 

A ciertos seres humanos,

no le falta casi ninguna excelencia,

pero se desmoronan porque carecen de decencia.

 

 

Las glorias de Dios se cantan

en tanto nuestras cobardías se las debe refrenar.

 

 

Cuidado la desbordada ambición humana

sigue reinando en el orbe con su fiero

y ardiente olfato para buscar más poder.

 

 

Quien sabe domar su ímpetu

dona paz a su orbe.

 

 

 

 

 

 

 

Alegre siempre sana

quien lidia bien con su ego.

 

 

Haga cada quien silencio,

es la mejor oposición

a toda forma de escándalo.

 

 

 

Frente a los halagos,

el mérito radica en no creérselo.

 

 

Atiendan queridos lectores:

el cielo y la gloria siempre se esfuman.

 

 

Las redes y trampas femeninas,

¡prohibido olvidar!

serán siempre altamente eólicas y tempestuosas.

 

 

 

No pretendas escribir hazañas,

vive la vida sin ensañarte

con lograr hazañas con mañas.

 

 

La fe tiene sus propias velas,

le toca a cada quien izarlas bien.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada vida fue hecha por los dioses,

como una ínfima abreviatura de él mismo.

 

 

El amor de la Madre,

es un eco que humanamente siempre refuerza.

 

 

Las musas recitan silenciosamente,

su implícita gloria.

 

 

Iremos a parar a los abismos,

sino aprendemos a respetarnos entre todos los seres.

 

 

 

Cuidado con los compases consumistas de la humanidad,

están desplomando la virtuosa cadena cósmica.

 

 

 

El amor es la única consonancia que eterniza.

 

 

Entre dulces requiebres

y liberalismos tiernos,

aprendí a gozar entre tus brazos.

 

 

 

 

 

 

 

Valiente aventura:

“Aprender amar al prójimo

como a uno mismo”.

 

 

La astucia de la serpiente,

deshizo todo mito de virginidad femenina.

 

 

En tu vientre está el tesoro

que todos andan buscando.

 

 

Aprende el arte del bien decir,

te liberará siempre de una infausta suerte.

 

 

Cuando nació el verbo

el cielo adquirió humanamente otro sentido.

 

 

Con todo nuestro aliento defendamos

la obediencia a la lógica intrínseca que tiene la naturaleza.

 

 

 

Quienes melan de la fe,

son los mayores bribones.

 

 

Con la boca lastimada por la pasión,

digo que quedé profundamente lesionado

después de ese pasional encuentro.

 

 

 

Aprendo a deslizarme,

por los tiernos senderos de tu piel.

 

 

 

 

Esta noche hace frio

regálame la lumbre de tu mirada

para comenzar acalorarme.

 

 

Efímera es mi energía;

amémonos hoy,

antes de que se me acabe la batería.

 

 

Frente a las horas más crueles:

un grano de ternura.

 

 

 

Cada vida tiene un itinerario de emociones

que irrumpe día a día.

 

 

Los sentimientos tienen

una implacable lógica,

a veces fugaces y otros eternizadores.

 

 

Frente a un mosaico poético;

la vitalidad lúdica del amor.

 

 

Sumando y multiplicando besos,

hacemos las matemáticas en el amor.

 

 

 

Cuando me miras,

siento que interrogas

la profundidad de mi ser.

 

 

A veces, en cosas del amor,

hay que recorrer el camino de vuelta.

 

 

Lejos de mi Patria,

no hay amores que me convoquen,

o lobos que me ahuyen.

 

 

Con tu nombre en mi pecho

¡Madre!

abrigo mi existencia.

 

 

 

Hay grafitis de amor,

que lagrimean y lagrimean.

 

 

El amor muchas veces

se vuelve gozoso saboreando la derrota.

 

 

Hace ya tanto tiempo

que te amé para siempre,

que no puedo hacer la de Pedro:

negarte 4 veces.

 

 

Siguen saliendo versos de tu cuerpo,

yo los inscribo en mi poesía.

 

 

 

El tiempo es el único testigo de nuestro amor

y sus encuentros y desencuentros.

 

 

El amor siempre ha sido una tragicomedia.

¡pasen y vívanlo! es un gran espectáculo.

 

 

La decepción puede ser una fe de errata,

o una falta de ortografía que mata.

 

 

Quien se asoma al vacío

se ve diezmado o reconoce la voz de Dios.

 

 

 

Sin camino para amar,

todo se vuelve eternidad.

 

 

Entre mis poemas,

todas las Musas

se vuelvan infinitas.

 

 

Cuando me desarmas

me escurro entre tus senos.

 

 

Sobre tu ombligo

descubro que giran

todas las lujurias cósmicas.

 

 

El fin del mundo

siempre llega y se va,

como el amor en tiempo de cólera.

 

 

Tu sensualidad

siempre convoca

a un amanecer urgente.

 

 

Tus ojos son vertientes de 2 artistas:

Santidad y pecado.

 

 

La política criolla se ha vuelto un “toma y daca”,

sus actores mayoritariamente son una plaga voraz

que medra con placer y a costilla nuestra.

 

 

Ya no es un arrebato

ni una furia varonil,

yo vivo mi otoño

entregado a ti.

 

 

 

 

Frente a tu infalible potestad,

asumo que solo puedo ser tu hijo.

¡Padre!

 

 

 

 

 

No ablandes tu cerviz doblegándote

frente a la imperfecta jerarquía humana.

 

 

Puedes tener un vivir errado,

pero no debes interferir malsanamente.

 

 

Aprendí a galopar sobre tu tórrida silueta

de Dama esbelta y tan serpentina,

que me hizo subir hasta las más altas galaxias.

 

 

Sin límite y sin duda

el cuerpo en frenesí de una Dama

genera una sísmica opulencia.

 

 

Cada vida tiene y tendrá su soledad desconocida.

Cada ser sostenido en su sombra

intentará andar hasta que Dios lo quiera.

 

 

Muerte en vida.

Persuadir que la castidad

es la mejor ofrenda a Dios,

es vivir en estado de muerte.

 

 

 

Nunca olvidar:

“Que un buen aguardiente colombiano

le devuelve aliento a todo campirano”.

 

 

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