Días de coronación

 

Días de amor y bonanza.

Días de tribulaciones y dolor.

Vivimos día a día sin saber:

¿Para qué y por qué?

 

Días que decimos que sí y otros que decimos que no.

Días para salir o entrar en atolladeros

o para unirnos en busca de rumbos,

que nos lleven a los más profundos de los cantos existenciales.

 

Días para la ilusión y la desilusión,

días de extravíos,

para que el viento nos empuje

(hacia el sol negro de Rafael Alberti)

 

Días para que los ojos se pongan tristes u alegres

días para golpear fuertemente fronteras,

y seguir en procesión derrumbando lo imposible.

 

Días viejos y nuevos para el Poeta Rafael Alberti.

 

 

 

 

 

 

A campo abierto

 

Llueve sobre el agua,

un funeral de hormigas se desarma

muriendo ellas en masa sobre su propia tierra,

fertilizando sus propias estepas.

 

Nací para ser campesino

criado en el río Daule

y me encanta cabalgar,

aunque la culebra cascabel

pretenda tumbar mi montar de caballero criollo.

 

¿Acaso el mundo del monte, el cielo, la tierra y el río

no nos hace a los montubios pensar

a qué mundo hemos de enfrentar?

 

Entre las riberas del río Daule

la niña Narcisa y sus milagros

viendo y bendiciendo a sus hijos,

que en plena alba se levantan

para sembrar y luego cosechar.

 

Un funeral de hormigas se desarma

y mueren en masa sobre su propia tierra.

 

 

Luminarias campesinas

 

Soy montubio de las riberas del río Daule,

el agua que me rodea me ha hecho un mono anfibio tropical,

que sobre mi tierra meo, sin buscar gloria,

sino un canto Gregoriano que santifique este bioma social.

 

Vegas floridas entre estos afanados ríos

donde no hay primaveras, ni invierno

ni albas de verano, ni de otoño

solo un santoral para la lluvia y la sequedad.

 

Cuando el sol albea

llena nuestra tierra de esperanza,

para que el montubio entre al monte a labrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luciérnagas y vientos

 

Un balcón, una luciérnaga.

Un sello sonámbulo,

un ayer y un hoy que hace de nosotros leña

y nos lanza a la mar sin saber nadar.

 

Una cigüeña, una tortuga.

Una niña morena y su soledad,

que se han quedado en mi corazón.

 

 

Un jardinero.

Unos seres sin dones.

Unos miramelindos que mañana con ardor te dirán:

quisiera no verte más.

 

Un lecho, una carta o un azul marino.

Una plaza abandonada, solo diré:

¨Quiero ir al mar para oír a sus branquias respirar¨

 

 

 

 

 

 

 

Las chinitas

 

1

Cada marinero y sus estrellas,

cada bandera con su pirata abordo,

y a lo lejos un tesoro hundido en cada mar.

 

2

Piratas en el mar, en el cielo y en la tierra

cuando llegue el contrabando desde alta mar, el cielo o la tierra

cada quien cobrará su alegría como en gana le venga,

desde la tierra, el cielo o la mar.

 

3

La nieve se derrite, llegará la primavera

y las malas ráfagas se irán.

 

4

Nadie sabe cómo es realmente gobernar

pero un buen escudero siempre sabe contrarrestar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Armónicos versos

1

Miro al cielo y te sueño

e inicio un cálido vuelo,

y en silencio te deseo lo mejor este día.

2

Quien sazona la vida con amor

se llena de finuras sin fatigas.

 

3

Ansias por vivir.

La vida se puede volver una hosquedad mutilada

o una inmensidad de tiempo de espiritualidad extraviada.

 

4

Tu alma brilla entre tantos confines sacros,

o entre caminos y caminantes llenos de goces o melancolías.

 

5

Un ser humano con poco pulso,

seguramente amanecerá danzando

en la antesala de la duda plena.

 

 

 

 

 

 

 

Entre mosaicos y odiseas 

 

1

Un largo viaje poético.

Una odisea lírica,

quien ama la vida profundiza en su antropología

y escucha los silbidos iniciales de su humana existencia.

2

Todos volveremos a ser ceniza,

no importa somos ajenos a la realidad de lo mundano,

ya que somos espíritus atrapados entre ropajes.

 

3

A veces la soledad nos anula,

por ello si somos dos nos calentaremos mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frágiles reposos

 

Frente al mar que se adormece,

el grito del silencio que susurra.

 

Es hora de callar y ajustar

ese castillo de ignorancia que nos adormece.

 

Aquí y allá el viento y sus deseos,

acariciando y agradeciendo la alta belleza del cosmos.

 

Dejarán de haber templos,

lo espiritual no lo necesita

ni para controlar el cauce de los mares,

ni vivir protegido por la sombra de lo divino.

 

La inmensa luna nos guía,

toda luz y silencio, toda oscuridad u escandalo

son continentes que se saturan

por la brutalidad con que se las entona.

 

 

 

 

 

 

 

Estíos artísticos

 

1

Nidos que esperan,

vuelos livianos de aluviones de aves.

 

Alineados los milenios

entre sus durezas y austeridades

van entretejiendo y derrumbando muros.

 

2

El mundo montubio,

es duramente rústico embebido en su propia leyenda.

 

3

La Madre selva languidece en nuestra tierra herida,

naufragando en nuestro propio golfo de Guayaquil.

 

4

Nuestro propio nombre,

debe servir para abrir puertas de todo tipo.

 

 

 

 

 

 

 

Noches de arena

1

Quien de dichas sabe,

se muestra presente en la reconstrucción de todo tipo de armonías.

 

2

Será un sueño o un teatro perdido

llegar a la altura dichosa

de las poderosas estrellas cósmicas.

 

3

Quien ama la luna,

reconoce otras fauces orbitales.

 

4

Antiguo es el pálpito del corazón

como la niebla del sol,

más tú y yo solo somos de carne y hueso.

 

5

Somos carne de delirio,

memoria erótica cavernaria

hechos de unos castillos de goces,

y de otros deseos amorosos.

 

6

Oscuras campanadas de paz,

sus tañidos se extravían

sin que nadie sepa si son útiles para la eternidad.

 

 

Paisajes de un otoño teatral

 

1

Tanta armonía dicen que hubo ayer;

hoy nadie sabe cómo aliviar tanto mal.

 

2

Una parte de la humanidad

se ha consagrado a la hipocresía,

de tal modo que los dioses del Olimpo ya no nos protegen.

 

3

Buscando respuestas

Latinoamérica detiene el paso de su propia historia.

¡Qué encono!

Nos pasamos preguntándonos:

¿Por qué hay tantos pobres?

Mos somos hostiles para construir,

crear o conservar riquezas.

 

4

Una lluvia de recuerdos.

Unos enraizamientos angustiosos.

La humanidad está perdida en el calendario cósmico

por orillarse al onanismo revolucionario.

 

 

 

 

5

Frente a la gravidez terrenal

el sol que enciende sus caricias

y la limosna que nos dieron los dioses

para darle contra peso a nuestra vida.

 

Fervores y gestos

 

Gozo y vida que hacen multifacética la existencia,

cuando son fuentes de armonía

nos elevan hacia el teatro de los equilibrios.

 

La humanidad sobre los muros de su temporalidad

buscando alivio entre sus propias enredaderas,

perfumando sus creencias

de que los dioses lo salvarán de su aéreo hundimiento.

 

Gozo y vida,

la humanidad no sabe escuchar su propia angustia

y sus creencias se convierten en un juego de azar.

 

Gozo y vida,

sueña que se te abrirán los caminos al cerrar los ojos.

 

Gozo y vida.

 

 

Ligeros y esbeltos crecientes

 

Ráfagas de estupor,

soy hijo de confines fenicios.

 

Ascendemos a la cumbre,

desde nuestra propia y ancestral altivez.

 

Otro soliloquio,

una palestra nos espera

para que sembremos

nuestra propia y milenaria amapola.

 

La sangre se aglomera entre las venas,

el corazón se ha sujetado a una lucha

que por su propio mundillo se esparce

para que florezca un espinoso manzano.

 

En la cumbre cuando se llega

se alivia toda carga,

pero se recargan las ambiciones.

 

 

 

 

 

 

 

Ansío esperanzas

 

Certezas que angustian.

Almas que no reposan sin protestar.

Fuegos que graban el alma.

Pasiones que deslumbran.

 

Inútil es quejarse noche y día,

ya que de ese modo todo sendero nos extravía

y todo se vuelve patológico.

 

Si inviertes tu tiempo en sueños

imagínate y trabaja,

para que ellos tomen rumbo hacia lo concreto.

 

Aquí yo con mi locura lógica,

con mi alma que presume

que sabe sumirse frente a la sabiduría.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llorar de miedo

 

1

¿Por qué entristece el alma?

La vida humana es una carrera trepidante,

en comparanza con la esperanza de los océanos.

“Verde que no te quiere verde”,

la esperanza se ha vuelto traición segura.

 

2

Nadie es el caos;

ni cuando se enciende, ni cuando se calma.

Todos vivimos en el caos viendo como nos salvamos

o nos aprovechamos.

El caos es eterno, continuo o discontinuo.

 

El olvido u el presente nos manipula

con sus diferentes manos.

 

3

Frente a la fría muerte

la prisa existencial humana nos convoca hacer historia;

inquietos o agresivos animales, solitarios u en manada

agraviados por lo corroído que están nuestros corazones.

 

 

 

 

Espacios para el delirio y el fracaso

 

1

La vida es un legado de hielo

que con el tiempo vuelve a circular como vapor o agua.

 

2

Ardientes tus pétalos en el fulgor de tu propio verano,

por eso siempre vuelvo a los azares de tu existencia.

 

3

Dejo mis pasos en la soledad,

comienzo a sospechar de mí mismo

mientras avanzo contra una neblina
de invierno Neoyorkina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La desnudez intransitiva latinoamericana

 

Se afinca en la humanidad los requisitos involutivos de los populismos, apoderándose del goce masivo que ajeno a la real realidad habrá alguien que ha a exorcizar su real existencia.

 

Con sed insaciable, el gran chamán de la tribu hace pasear con triquiñuelas su hiper amplificada sombra, en tanto en la masa añagazada (señuelo) por el lirismo, los termina cautivando y cazando de por vida creyendo que el gran chamán es un salmo y semilla de la redención.

Así emerge otro el holocausto nacional socialista, conformando estériles templanzas como Cuba; hambre y sacrificio es de preguntarse ¿para qué?

 

Hoy, el silencio y la palabra pragmática, son una necesidad imperiosa para que Latinoamérica no siga en nombre de revoluciones mezquinas estrangulando tanta riqueza y esperanza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Pan

 

El pan diario germina su propia historia

hay pan liberador y pan hipotecado,

pan de Dios y pan para poderosos.

 

El pan tiene su dicha, su desdicha y su lenguaje,

mas sobre todo tiene una gravedad floreciente

cuando florece del riego del sudor de nuestra propia frente.

 

Hay pan que deja huellas y cicatrices,

hay pan que nos hace agonizar o despertar,

pan escandaloso, pero también puede ser un bocado silencioso.

 

Hay pan que reclama tu voz, tu acción o tu silencio,

eso sí el pan siempre eleva el precio de nuestra dignidad.

 

¡Aquí y allá Dios, el perdón, y obviamente el pan!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sueños y esclarecimientos

 

Hay sueños que odian el reposo,

reposos que exigen no más tardanzas,

tardanzas que son pereza y crepúsculo.

 

Hay sueños que son misteriosas fascinaciones

y fascinaciones que son fieras

que se hacen sentir a través de la frialdad

como una serpiente que va convocando expectativas lujuriosas o inabarcables.

 

Hay sueños pálidos y/o trágicos,

sueños futuristas con músculos titánicos

que arrastran estandartes sobrehumanos.

 

Sueños que fabrican nuevos dioses

o perfeccionan el encanto de la crueldad

o sueños que humean delirios vaporosos.

 

Hay sueños que resucitan ambiciones o temores

que dictan laudos divinos, voraces y amorfos.

 

Al final solo son sueños que redundan,

en la construcción estética y ética de lo propiamente humano.

 

 

 

 

Recorrido emocional    

 

Oscuridades primitivas.

Nobleza heredada.

Sentimientos contradictorios.

Tiempos que sensiblemente se derriten.

 

Filiaciones posmodernistas,

que ebullen escalando momentos híperturbios.

 

Una fiesta en un sacro monte;

fatalismos religiosos.

Ortodoxias que resultan visibles.

Creencias caricaturizadas,

en nombre de una sacra religión.

 

Bajo el sol de los desiertos,

Biblias de Barro,

con crónicas que aluden

a la esfera de lo sagrado y lo segregado.

 

 

 

 

 

 

 

 

Egos lastimados

 

Selvas y glaciares,

somos cazadores de esperanzas

en busca de un pajarraco para la suerte.

 

De nada servirá salir de caza,

si tu sangre no sabe;

ni espiar, ni apuntar.

Selva y mar la caza libera,

no debe de ser un juego para olvidar

si no la creciente para empezar.

 

Selva y ocaso en sus bocas solo cabe el hombre cabal que las respeta.

 

Selvas, glaciales, desiertos y mar.

¡Hay que respetarlos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuevos aullidos

 

1

Destellante soledad no te acerques totalmente a mí,

te puedes ahogar frente a mi ceguera social.

 

2

Con alegría nos entregamos a quienes amamos,

debe estar prohibido amar sin alegría.

 

3

Satanás baila todo tipo de ritmos

y seduce a ángeles y a santos

más exhibe su vanidad con violentas carcajadas,

dejando el corazón del ser humano perdido entre todo tipo de inocencias.

 

4

 

Cuidado reprimes tus deseos,

por darle gusto a otro ser fuera de tu tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sucesos renacientes

 

Luces dispersas brillan y vibran

ofreciendo su temprana claridad.

 

La luna celosa nos acompaña con su melodía.

Va llorando, va riendo,

la humanidad entra en éxtasis lunar.

 

Así perdido entre tanto destello

aquel día viví un día de salada soledad

entre recuerdos agridulces de un amor insustancial.

 

La dicha de vivir asoma,

con su potente melodía de verdad

que en sí solo contiene su propia verdad.

 

Resulta tremendamente gracioso que así sea la felicidad.

La felicidad late y da vuelo a quienes no saben volar,

para que vayan constituyendo lágrimas y sonrisas

con las que a veces se construye la felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

Anhelo amoroso

 

El cielo está tranquilo como mi corazón,

más amanezco viendo su sonrisa,

en tanto ella me salpica diciendo:

¨Rey quiero vivir eternamente en tu regazo¨

 

¿Qué hace el amor para que sanemos tan rápido los poetas?

Deseo convivir con ella peligrosos senderos

y viajar yuxtapuestos como el aire y las aves

cuyo único deseo es volar y amar.

 

Maravilloso ensueño

que un tango suene y resuene;

los viejos amores y sus temores,

los nuevos amores y su sosiego espiritual

nos hacen vivir intervalos celestiales

o agitaciones volcánicas que parecen son imposibles de calmar.

 

¡Felicidad sin nombre luce el amor cuando parece eterno!

 

 

 

 

 

 

 

 

Despertar del sueño

 

1

Un laberinto sin fin en cada fémina que enciende su goce,

fortaleciendo a los otros con su grandeza.

 

2

Sé un ser humano agradecido

con aquellas voces que callan la palabra apropiada

para no incomodar a los demás.

 

3

Ella posee una encantadora imperfección; es bizca

pero su voz es una melodía que anuncia secretos sensuales

de alto valor calórico.

 

4

Llámame en silencio con una señal desde tus inmensos ojos

que como la luna dan sentido al caos y a sus estragos.

 

5

Quien se vacía de lo malo

apertura la puerta de la misteriosa honradez.

 

6

Ni fatiga, ni desaliento.

Ni desprecio, ni lamento

ser yo, es respetar el mandato de mi corazón.

 

 

 

Noche oceánica

 

1

En lo más hondo titilan viejas y nuevas esperanzas.

Todos quieren sentir, sentirse y sentirnos

y otros solo manifestar que existen.

 

2

Aunque nadie se dé cuenta,

cuando el amor es grande uno comienza acelerar el paso.

 

3

El sol otra vez se levanta,

en tanto la sonrisa del viejo amor se evapora.

 

4

No sé si es por casualidad

los viejos no podemos evitar morir,

como lo hacen las olas cayendo sobre la playa

para volver a renacer.

 

5

En medio de las tinieblas, misterios y cantos

y un trémulo de fulgores

que va agotando la energía y el pensamiento lógico.

 

 

La vida nos llama

 

Un paisaje agreste.

Un ocaso estancado.

Una ansiedad que corrompe.

Unos ojos inquietantes.

Una ternura que enamora.

Salvaje y divina la humana existencia.

 

Unos océanos y ríos.

Un manto incorpóreo.

Una esperanza sin pupilas.

Un dolor que duele de verdad.

No me preocupo por el sufrimiento

si no por el no poder volver a la orilla del mar.

 

Unas ansias por vivir.

Una noche cargada de lloviznas.

Un caminante que encuentra el camino.

Cada quien es lo que puede ser,

aunque no sepa aflorar su propio enigma.

 

 

 

 

 

 

 

Anclados a la pasión

 

1

Otra brava tormenta que atormenta,

en el cauce de nuestras pieles fundidas y atrapadas entre caricias

por donde fluye música como oleajes de pasión.

 

2

Atrapados y unificados quedaremos,

la tarde desabrochará nuestra pasión,

nuestro amor lucido no tendrá ocaso

nos nutriremos de nuestro propio fuego estelar.

 

3

Aquí y ahora en nuestro rito de amor

cuerpo a cuerpo nos amamos,

sudando a cántaros como un río

mientras nuestro sudor se transforma en fuego.

 

4

Ahora ya no me puedo escapar de los labios del amor

doy vuelta entre almohadas,

a pesar de que yo soy quien soy

no puedo escaparme de ti ni de vos.

 

5

Soy barro que ama intensamente,

cuando tus flujos libidinosos nos unen en par.

 

 

 

Solo recuerdos

 

1

El caos y sus fórmulas hacen salpicar todo

frente a ello hay que reconocer la emergencia

de todo lo extra- aleatorio.

 

2

El amor a veces es una lentitud que hiere,

por ello hay que aprender a vivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Letanía de barro

 

¡Ay de los amaneceres o de los crepúsculos!

 

¡Ay de la serenidad con que nos acogen!

 

¡Ay de los caminos que vamos dejando!

 

¡Ay de las horas detenidas por los abrazos maternales!

 

¡Ay de cada mueca que paraliza el dolor!

 

¡Ay de las ondas que multiplican o dividen el caos!

 

¡Ay de cada volcán que se rebela!

 

¡Ay de las hermandades que se vuelven ruinas!

 

¡Ay de los frágiles y de los fuertes

tan llenos de proyectos para ningún mañana!

 

Ojalá que toda esta letanía comience a tener valor.

 

 

 

 

 

 

 

 

El poder de tus ojos

 

1

Surcarán lágrimas de fuego,

cuando la última trompeta suene

anunciando que el sacrificio de Jesucristo

subyace desde el principio como solo una muestra energizadora.

 

2

De un Estado a otro Estado vamos ciegos aromáticos y armónicos

cada solsticio modula todo tipo de fervores,

anunciando que en la vida no va haber prisa

si no, jamás se calmará el hambre.

 

3

Cada día una aventura.

En cada palabra un ala para que vuele,

aunque fuimos tan volátiles antes de nacer.

 

4

Pasan las nubes como narrándonos recuerdos,

igual van pregonando la verdad de sus dioses.

 

5

Aquí nuestra Madre selva

anunciando que su extensión se multiplica

y que nuestros huesos deben tomar sol.

 

 

 

Remontar vuelos

 

1

Si Dios quisiera,

la santidad humana se expandiría

hacia donde todo homus sapiens camine.

 

2

Una hoguera viva,

mis relámpagos interiores

hacen florecer mis deseos de aprender a amar.

3

Pasará la ansiedad buscando un sol que la asoleé

para hacer brotar la luz de su propio tiempo y templo.

 

4

Las brujas y sus brebajes marean corazones,

para esquivar el pecho de los ingenuos.

 

5

Lento el acontecer del calendario, algún día todo morirá

pero entre tanto, monta la vida como un jinete;

experto y experimental.

 

6

Las voces de los niños llevan un ritmo audaz,

me siento en el patio,

y los escucho devolverle a la vida el calor de la niñez.

 

Desabrochando preguntas

 

1

¿Por qué la humanidad malgasta su energía bien hacedora

hasta ponerlos a punto de desmayo?

El ser humano es tan narciso que distorsiona demasiado

su imagen frente a lo realmente posible.

 

2

Moriremos y seguiremos pidiendo al cielo por pedir.

 

3

Honra tu vida galopándola con estilo propio.

 

4

El mar y el sol derriten castillos de arena,

la lluvia los termina derrumbando con sabia ternura.

 

5

Volverán las aves a sus nidos,

y los humanos a sus escenarios tragicómicos.

6

Mi Padre decía:

¨ Qué él soñaba para hablar con los fantasmas¨

 

7

Observa minuciosamente los años,

que te van salpicando alegrías e inclemencias.

 

 

Flores que se mecen

 

Aviones de papel en el aire.

Una mañana infantil allí donde el aire eleva todo.

 

Un cuento lleno de frescura contado por el abuelo.

Una aurora para ir a misa con la abuela,

y el parpadeo de un niño fundiéndose entre múltiples fascinaciones.

 

Un paisaje límpido para oír el sano consejo del Padre.

Un dolor que vacía para sentir el calor

con que cobija cada vientre materno.

 

Cuando uno es niño todo es sorpresa;

la orilla del mar o la musicalidad de la luna.

 

El niño quiere explorar su propia existencia,

los gritos de sus maestros son estacas que duelen.

 

En la infancia peligra el niño y su corazón puede quedar suspendido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la luz

 

1

De la vida o de la muerte;

si la mujer fue o es generosa

benditos los confines de su ser.

 

2

A la luz de sus labios

sus movimientos tan femeninos

hacen que su cabellera parezca hierbabuena para una nueva luna.

 

3

Su escandalosa cintura pasa vaporosa como una nube,

haciéndonos picotear de su frescura.

 

4

En una tarde de plenitud otoñal

sentí como van muriendo los años,

ignorando el enigma y el eterno secreto de qué:

en un tenebroso o cálido día cada ser muere.

 

5

Las Damas como soles ondean su belleza

cuando las aguaitas en el alto otoño

ellas saben que en su poniente

aún conservan belleza en su desnudez.

 

¡Con eso basta!

 

 

Frío y polvo

 

Unas cataratas de mentiras.

Cada cosa fuera de su sitio,

por doquiera caos u anarquía.

 

¡oh sí! Falsedad aquí y allá

sobre este mismo planeta carencia de severidad.

La severidad se ha vuelto una botella vacía.

 

Frío y polvo.

¡La humanidad se estanca en su ego!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hierba dura

 

Te espero para montarnos en el carrusel del amor

quiero escuchar tus clamores,

y aventarme en el océano de tu locura.

 

Te espero entre el polvo y el silencio

y aunque el amor sea ausencia

quiero tu corazón como una locura

para morir día a día haciéndote poesía.

 

Te espero apoyada entre los cantos lunares

que cobran aún vigor,

y que derivan del movimiento de tus ojos

donando más claridad a la aurora.

 

Te espero para besarnos firmemente

y vivir lo que merece ser vivido,

como espina dorsal de nuestra existencia.

 

Te espero para ascender al cielo

o descender contigo a las soledades del infierno,

y encontrar nuestro nicho o nube feliz.

 

¡Te espero!

 

 

 

   Más desnudos hoy

 

1

Ella puro corazón y brisa.

En su alma la verdad de su vida.

 

2

Hay gente que se esfuerza por labrar su propio infierno.

 

3

La cultura se estructura luchando por la conquista de un paradigma

y los pueblos se vuelven grandes,

cuando lo hacen por cuenta de sus propios y creativos paradigmas.

 

4

La violencia nos ha arrastrado

hacia una morbosa y permanente vigilancia.

 

5

Hay algo podrido en la política migratoria global.

¿Cómo lo reparamos y regulamos para legitimar

la eterna condición de nómada de la humanidad?

Simplemente: aceptándonos.

 

 

 

 

 

Mundo total

 

Águilas en el abismo.

Noches hundidas por el miedo.

Gallinazos que no se detienen ante la carroña.

 

Violencia en el horizonte,

ellas llegan con su propia música e histeria;

la avaricia, la codicia, la soberbia,

para conquistar la carne humana.

 

Luego llueven las indulgencias

en nombre del libre albedrío

quieren que la iglesia perdone

la intensidad de sus pecados.

 

Aves carroñeras en cada Patria,

frustran a los pueblos con sus encantos

restándole día a día pan

a los bebés desafortunados de estos lares.

 

Entre águilas y aves carroñeras

muchos ítems para un tsunami.

 

 

 

 

 

Del lado de lo incierto

 

1

Quien madura su vida al compás de los océanos

rompe con la uniformidad de lo humano

y no se rezaga del todo cósmico.

 

2

Hay palabras que fermentan la historia.

Hay palabras esponjosas que absorben todo

y senderos viejos que ofrecen siempre luminosidad.

 

3

En medio de la fe de los ciudadanos

la cartografía de cada vida,

más poco sabemos de nuestra propia fiabilidad.

 

4

Encantador el mundo donde pululan los libros

es un escaparate lleno de discreta luz.

 

5

Otro mandamiento:

La vida es un lugar con aroma a selva.

 

6

Cuando encallamos en nuestro propio naufragio

nos abriga solo la bendición de nuestra propia cobija.

 

 

 

Una rémora de cantos

 

1

Frente al misterio que buscas por las rendijas en el horizonte

hallarás la calmada voz de la rosa de los vientos.

 

2

¿A dónde apuntan tus deseos?

Cuidado te cruzas con la cruz de la decadencia.

 

3

El ave fénix frente a sus cenizas.

¿Quién sabe o sabrá si fue el fuego o la soledad el que la despertó?

 

4

Frente a la vida y sus prófugas neblinas

en ella puede estar la intrínseca música que hace flotar

la profundidad y la brújula de tu temible memoria.

 

5

Cuando el pasado no se puede sostener

y solo queda la inquietud de lo vivido;

cuidado te estás aproximando a los orillajes del declive.

 

6

Alguna vez nos toparemos con el paraíso

y comprenderás que solo fue un burbujeo.

 

 

 

Mareas pendientes

 

Ante una línea de agua,

un cante de fado detiene la bravura de las utopías marinas.

 

Unas velas flotantes encendidas entre las aguas,

las nubes se vuelven sombrillas de un medio día sin rumbo.

 

Un violín aparece como un faro

antes de que escape el sol del todo,

la marejada le canta al atardecer.

 

La mar, la marea que purifica

deslumbrando con su tacto,

otro asombroso atardecer.

 

El tiempo anida el Poder solar

ya pasamos los tiempos de tranvía

ahora toca ponerle sal a estos versos,

para hacer un puente con las olas del mar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomas de frescura

 

Nos deslizamos entre laberintos,

confundimos principios y términos,

así todo se vuelve ocaso o lejanía.

 

Los humanos a pesar de la luz

nos precipitamos en la confusión,

y agrietados en la penumbra

nuestra natural calma queda varada.

 

Así nacen las concesiones perversas

porque las luces propias no riman con las ajenas,

y no se logra librar del hastío.

 

Profundas estas fronteras ambiguas,

la humanidad perdida entre la espesura de su propia estupidez

construyendo su palacio de penas para penar,

y no lograr alcanzar el don del sosiego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estancias y límites

 

Insólita ruta,

un mar indomable acecha

el campesino suena como un escalofrió.

El arcoíris aflora yo escribo este ingenuo poema.

 

El tiempo marca su cadencia,

quiero superponer mi insípida calma.

Subrayo con rojo la historia falsa que consumimos

hasta cuándo merecemos tanto pastillaje demagógico.

 

Vendrá otra vez el destrozo,

apedrearán al sonso cachiporrero

que se exhibe como faro revolucionario.

Idílico todo lo narrado, más en el sigilo encuentro refugio,

quizás en algún caso sea necesario tener un salvoconducto

para salir de este quinto infierno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cánticos de amor y filosofía

1

Frente al laberinto de la libertad

el amor así mismo y el amor humano de ser dominado.

2

Sin formación ética la educación académica

tiene poco sentido para la sociedad.

3

Sin política la condición de la libertad humana

no cobraría sentido, seríamos robots productivos.

4

Vivir con gran deseo pluraliza la alegría humana.

5

Quien sabe cabalgar con un Dama,

sabe afinar la espada y el escudo de la conquista.

6

Quién quiere bien servir

se arroja hacia aquella acción con devoción.

 

7

Cuando se te antoje una broma,

hazlo sin rasurar la barba de tu interlocutor.

 

 

 

 

 

 

Fugas y descalabros

 

Frente a una noche abierta

una aria de cotorras,

que irrumpen vigorosas a media noche.

 

Las cotorras y sus dulces melodías de polvo;

noches de silbidos, noches de futuros.

La razón del juego que nos conjura

el reconocimiento de nuestra propia existencia.

 

Frente al desafío unos huyen disolviendo las propias llaves del paraíso,

así emerge el idilio entre ausencias,

y los placeres que reconfirman la irresponsabilidad humana.

 

Todo quedará consagrado en la ceremonia del olvido

la liberación del individuo quedará atrapada

entre lujuriosos cuentos triunfales,

y caminando una y otra vez hacia el desencuentro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pasión y paisaje

 

1

Sin pasión el cerebro y el alma no se ponen en marcha.

 

2

Sin miedo y sin esperanza

hay que asirse con algún sueño.

 

3

Frente a tantas variadas intenciones

emergen diversas voces

y los dones del destierro.

 

4

Frente a la sombra del nombre ajeno,

las diversidades que nos distancian de lo propio.

 

5

Cantos del destino.

Amores prometidos acribillados por las dudas y la perversidad,

indefinidamente nace una nueva prescripción para la vida.

 

6

Frente al génesis de la luz:

semáforos y semáforos,

que de un solo parpadeo van paralizando casi todo.

 

 

 

Penas viendo

1

Haga en la vida quien sepa hacerlo,

enriquecerá más la vida quien no es un neófito.

 

2

Cuánta gracia me hacen los Papas de Roma

con mayordomo en el palacio,

censurando a los otros con tanto descaro

que pareciera les encanta criticar

y no ser criticados.

 

3

Legua a legua,

más allá de lo que ganemos hay que sacar provecho

sobre todo en cada aprendizaje.

 

4

Bien sé:

¨Que mucho de lo que amamos nos hace sufrir,

y al no tener control sobre nuestro quehacer

la cuenta nos sale demasiado cara¨

 

 

5

Penando y penando,

por amor a Dios nadie sabe si Dios perdonará

la totalidad de nuestros pecados

o fue Moisés el que inventó una falsa campaña.

 

 

 

Los rituales

 

1

Esta es mi pluma;

propietaria de mi palabra y decires

con los que construyo mi propio oráculo.

 

2

Frente a los cantos de una tribu,

todo es y será de los muertos.

 

3

Ella tiene la indiscutible belleza de un altar,

su sonrisa tiene los matices propios

de un lenguaje femenino magistral.

 

4

Meto las manos en mis bolsillos

e intento creer que no me hace falta pensar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuera de aquí la metamorfosis de la vida

 

1

Hablo de mis afectos con los árboles,

ellos hablan sosteniendo la voz del viento

y lo que nos separa es la falta de voluntad humana,

para entender su versificación poética.

 

Allí radica el poder del Karma.

 

2

Tu esencia niña hermosa,

tiene una luz que multiplica los soliloquios de toda vida

aunque no tienes vida de beata.

 

3

Creemos y crecemos gracias a la memoria

que nos donan nuestros muertos.

 

4

Que la palabra no sea nada, puede dejar heridas en el Poeta

y tachones por no saber habitar su propio poema.

 

6

La poesía habita en la geográfica de los humanos

pero reconoce la intimidad del cosmos: ¨Dharma¨

 

Dharma: ley cósmica y de orden en la ley del budismo.

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