
“Frente al ocaso del pensamiento,
está el libro que aún vive durmiente”.
Van los poetas con ritmos entre sus orgías y caserías poéticas,
en tanto los políticos; una suerte de patriarcas que nos estremecen
con sus acciones nauseabundas y fraudulentas.
Tantas palabras
Se desliza la escritura
como una convocatoria de los vientos.
Se escriben tantas cosas
que lo humano queda aterrado
entre tan poco silencio
y demasiadas palabras.
Por ello es de preguntarse:
¿Dónde queda suspendida la calma?
Se va escurriendo el tiempo
y la escritura archivándose
en las particulares fuentes del olvido.
Por más intensa que sea la escritura,
solo los rayos cósmicos
regeneran a los enfermos
y a los muertos.
La palabra no puede sujetar
todo el sentido de la vida,
por ello hay que usar menos la palabra.
CIO – 1
Los seres humanos
que son vencidos y se sienten derrotados
es porque consumen demasiado
del brebaje de los vencidos.
CIO – 2
No te quedes traspapelado
en el acervo de la temporalidad.
CIO – 3
Dulce la fe,
de su flujo emerge
la redimision
y algunos dramas.
CIO – 4
Los pueblos lloran la gloria
de sus gracias y desgracias;
ellos vuelven a emerger
entre los suspiros de su propia ternura.
CIO – 5
Si has logrado tu propia felicidad
es que has comenzado a construir tu propio paraíso.
CIO – 6
Que no nos venzan los ídolos,
ni nos dejemos calcinar
por nuestras adoraciones.
CIO – 7
Frente a la gloria
de la desgracia,
un nuevo tiempo
para una nueva gracia.
CIO – 8
Qué sabe Dios
sobre mi paraíso de amor.
¡Qué sabe Dios!
CIO – 9
Es nuestra
y solo nuestra,
esa abstracción
que llamamos amor.
CIO – 10
La poesía es solo
una aproximación vaga
a la existencia.
