*TRAZADOS FILOSÓFICOS*

 

Amor para un cuerpo hedonista

Tú eres mi verdad última,
vas con tus labios desenredando
la vieja marejada de mis sufrimientos.

El amor, dice la ciencia
que es la interacción de campos de energía
que hacen que se apareen los átomos
a través de la biología y el gran pensamiento del amor.

Asombrosas premonicionesy reflexiones sensuales
al encontrarnos,
motivaron en nuestro interior
la fundación de una nueva ciencia interior del amor.

Poco importa hablar del pasado,
nuestro amor no es lógico ni estructurado,
solo es magnetismo que rompe toda forma de agotamiento
y aunque nuestro amor no deja de ser pecaminoso,
no se trata de construir ninguna salvación divina
pero ha logrado pegar en el blanco,
sin olvidar cuál es la razón existencial de un cuerpo esencialmente hedónico.

 

Alcé la mirada

Alcé la mirada,
contemplé el horizonte,
reconocí la absoluta libertad.

Alcé la mirada,
vi el sol de mi propio mundo
y vi como la espiritualidad
intimaba mi propia acción vital.

Alcé la mirada,
la verdad es que allí no había bibliotecas,
sin embargo, emergió un vacío luminoso
que me ofreció la nada y la eternidad.

Alcé la mirada,
y lloré de satisfacción,
y aprendí que todas las satisfacciones y dolores vividos
son fenómenos vacíos, aparentes y circunstanciales.

Alcé la mirada, y oré a plenitud.

 

Sin Estado de Derecho

Sin Estado de Derecho
todo puede caminar chueco,
la legitimidad del poder se informaliza
y lo que emana de la ciudadanía se vuelve caos,
y la equidad ciudadana se transforma en lujuriosas jerarquías.

Sin Estado de Derecho
las realidades múltiples de los Derechos y de los Deberes
se desdibujan y la emocionalidad social se cohíbe,
implota o explota, en tanto la masa no puede ser sociedad.

Sin Estado de Derecho,
la democracia flocula como un juramento a las nubes,
el bienestar de los ciudadanos es el huir del terror,
y el individuo vive encerrado en sus planos espirituales y temporales,
entre las celdas de unos amos aterradores sin Estado de Derecho.

 

Saber y Ancestros

Dejan siempre sabiduría los sabios difuntos.
Una multitud de detalles ellos nos dejaron
y luego alguien los extravió,
en tanto; su continuidad espiritual
colma el día de cada nuevo sabio
con el poderío del canto que dejaron nuestros difuntos.

Aquí, entre tantas letanías sobre la vida y la muerte,
nos queda el saldo de la sabiduría de los muertos,
sueños y visiones, discípulos y Maestros,
hay que compartir el hambre y la comida
e ir poniendo en marcha la reencarnación del saber ancestral.

¡Ay de la sabiduría y la memoria asombrosa
que nos legaron los Santos difuntos!

Nos hacen caminar hacia nuevas e infranqueables fronteras
para seguir fabricando el contenido de la memoria humana.

 

El Chuchaqui

En cifras y letras,
la pasión es rito,
filosofía y capricho.

Así, el hombre se deleita
oyendo sermones y cantos de sirena,
hasta que el carrusel deja de dar vueltas
y comienza a despedazarnos el chuchaqui.

Entonces, comienza la ebriedad
y un pilo de contorsiones que nos hace pensar
que la vida es una conspiración contra lo humano.

Agridulce siempre ese encuentro
que nos atrapará con sus misterios.

Al fin, la vida es una dramaturgia
donde el que vive intensamente;
es quien confronta mejor su drama
y su tragicómico chuchaqui.

 

Tentaciones múltiples

Frente al canto armonioso de tu cintura;
el torrente corriente de mi río encendido.

Paso a paso, libo cada milímetro de tu piel
y el fuego uterino de tu diosaica plenitud.

Dia a día, me vuelvo tu danzarín fiel,
que en sublime ayuno proclama:
“Quiero ser tu Rey”.

La noche y la luna se inflaman,
el amor viene de la luna,
y yo aterrizo en tu desbocada piel.

Así, todas mis apetencias se aperturan
cuando amanezco, y tus ojos
me extienden otra vez una invitación
para que me deleite entre tus múltiples tentaciones.

 

Explorar lo inexplorado

Lentamente resbalan mis recuerdos,
tú me invitaste a explorar tu Universo femenino,
aún no explorado.

¡Ay que reto!, de solo imaginar cuánta belleza
debe haber en la intimidad de tu haz cantor.

¡Explórame lo aun inexplorado!

Me pediste con un gemido de dama floreciente,
que pedía con un grito ahogado
que extienda sobre su ser mi más íntima tempestad
para que me hunda en la intimidad de su infinita claridad.

Ahora, día a día sueño.

¡Qué ardid uso!

Para intentar hacer una y otra vez
una prospección exitosa
en tu siempre interesante ser.

 

La voz del Poder Humano

La vida como el amor
son como unas barcazas inestables,
pero en ese vaivén se va encontrando
una variedad de coartadas
que multiplican los motivos para darle sentido a la vida,
y entre esos vaivenes van las mareas creciendo y decreciendo,
alentando el silbato del frío, del calor, de la vida y de la muerte.

Llega la noche, se va el día,
la alegría y la pena gobiernan el destino humano
y de todas las especies;
así, algunas veces las voces del poder humano crecen,
y otras encallan, ya que el poder humano nunca será gracias a Dios,
capaz de domarlo todo.

 

Fantasía y ritmo

Qué fuerte los abismos que separan
las cercanías que existen entre los seres humanos.

Llueve el odio, crece la confrontación,
y el vencido aguanta el fogonazo del castigo.

Segundo a segundo se va desmoronando
otro cuerpo civilizatorio
para que suban unos sepulcros y nazcan otras civilizaciones.

El hombre, al fin de cuentas,
es el único animal inventivo que crea sus propios laberintos
para crear sus propios senderos.

Los muertos van lentamente matando a los vivos,
en tanto, cada quien va inscribiendo su propia tragicomedia,
y el poeta con su voz va calcificando
los puentes para que a la humanidad no se le escamotee fantasía y ritmo.

 

Mítica Energía

Los Dioses se adoran a sí mismos,
por eso; crearon idolatradores para sentirse poderosos.

Los dioses crearon la historia de la eternidad
para que rememoremos su presencia eterna.

Los dioses, inventores radiantes
que inventaron la nuez de Adán y la manzana de Eva,
para dejarnos atrapados fuera de su paraíso glorioso.

Los dioses, aquí y allá; seres sin vertebras,
seres de humo, seres tan simples
como el soplido de la nada
nos dominan con la fuerza de su mítica energía.

 

Un cabaret tropical

Los ritmos tropicales
preparan los cuerpos para moverse,
ríos de sudor y estelas de aromas diversos
emanan al son de cualquiera de sus ritmos.

Las Damas parece que se escabullen
para que los caballeros piensen que ellos
son los que a las damas cinchan;
más ellas que parecen sinuosas o ariscas
hacen como que los esquivaran,
pero siempre ellas se llevan al caballero que pinchan.

Danzan ellas y muestran su aurea tropical
ajustan todas sus preseas, adhiriendo saber y guiños,
para que los cuerpos bailantes seduzcan una y otra vez
entre la turbulencia de un típico cabaret tropical,
para que nunca quede desatendida la suntuosa y presuntuosa clientela.

¡Así es la vida, de un cabaret caribeño y tropical!

Lujuria inalcanzable

Un brillo unánime en tus ojos,
el sol vive montado en tu sonrisa,
y el silencio se erige para contemplarte.

Sucesivo y distinto,
tu paso de señora ardiente,
tu aliento hincha mis deseos de tenerte;
tiendes una toalla sobre la playa
mientras te oteo cuando te recuestas
pensando que nadie te mira.

Mi mirada se adhiere a contemplarte
como una escultura que no puedo tocar,
pero esa prohibición acentúa mi deseo de gozarte a solas,
entre olas, arena, para descubrir en tí
todo lo que en mi imaginación se acentúa.

Un brillo unánime hay en tu cuerpo,
una lujuria para mí; al fin de cuentas, inalcanzable.

 

PEQUEÑOS ESCRITOS POLÍTICOS Y SOCIALES SOBRE EL AMOR:

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