Y las especulaciones…

Si yo fuera Dios
por un solo segundo
no haría hombres de barro
sino de silencio.
Ordenaría
que los hombres no pesen
serían sombras de los aires
podrían ser iguales
y fundirse en el horizonte.

 

Nada de cuanto miro
está ya en mis ojos
soy sólo un átomo mecido
por una masa.
Mis pies están llenos de calle
a pesar de que gritan
nadie se espanta.

 

Voluptuosas nubes
sobre mi espeso río
que esperan recibir la tormenta
mientras el búho contempla
la sabiduría del cielo.

Aquí estoy
frente al vaivén verdoso
de esta tierra de lienzo arroz
recordando que la vida
no es la vía opuesta de la muerte
sino su puerta.

En Mi Hambre Mando Yo

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