“Todo el que a un necio se arrima, terminará como un sujeto oprimido.”
Nunca olvidar: “que en la dignidad radica todo el valor del ser humano”.
“Cuando no tengas quien por ti abogue; que Santa Rita sea tu mejor Abogada”.
“La belleza normalmente es inútil, pero siempre deleita”.
¡Ay de las pasiones!
casi siempre a la humanidad la han aventado al precipicio.
Con cólera, no hay ser humano que ascienda a la santa sacristía,
solo caerá un abismo profundo, ya que el cosmos a cada quien
le ha asignado la administración de su propio nanocosmos.
A los difuntos; los humanos los miramos con natural temor,
más con sano criterio, les recuerdo:
“que solo somos otros nanoscópicos seres enredados en el Reino de Dios”.
Evita llegar cargado de fatigas a la tercera edad,
ya que no podrás comprender nada sobre la ascensión humana.
Si no te refinas para ingresar a la tercera edad,
terminarás acelerando la destrucción de tu humano cascarón.
La fama inmortaliza tanto a grandes malhechores
al igual que a los bienhechores;
todo depende como se construya la apología.
Algunos Pueblos requieren anteojos en el alma,
de lo contrario, seguirán pensando que:
Judas es un alacrán; y Salomón, el búho sabio.
El vulgo se ha vuelto un necio estructural
con su ficción evica, de que vendrá un Salvador
para que otra vez no lo embarguen.
Ha dispuesto, parece que el demonio,
que dentro estas tierras gobiernen zorros y alacranes,
donde los más “mal olientes” traicionan a toda una población.
A veces cuando se oye tanta elocuencia,
recuerdo aquel viejo refrán:
“Suena, suena fuerte porque está muy vacío”.
Cuando alguien no tiene empleo o no sabe conseguirlo,
tiene que saber conservar lo que tiene y aprender a multiplicarlo.
El Doctor Otto Arosemena Gómez, me decía:
“Ramón yo no bebo como un borracho,
yo bebo como un amante del arte escocés”.
En el amor, el hombre enamoradizo escoge el amor menos conveniente,
y el hombre inteligente la mejor de la colección de Damas íntegras.
Que nuestras fatigas y sudores tengan al final un propósito:
lograr ser felices, pero sobre todo dentro de nuestro núcleo familiar.
La vida humana es una peregrinación cósmica,
que le permite a cada ser vibrar como un hacedor a campo traviesa.
Aunque nos arrodillemos ante el cosmos o frente a nuestro Señor,
y oremos o prendamos velitas, nada se corregirá en nosotros mismos
si no sabemos poner el adecuado empeño.
Echan chispas y chispazos los desquiciados por el amor,
cuando sus aspiraciones de amor las frustra el real amor.
De qué valen las convicciones ideológicas,
si en la acción humana la ética no tiene lugar.
En la Boca Ocho y en las ciudadelas más desposeídas,
saben que después de Pascuas, al otro día es otro día de albañil.
Hombro a hombro los desposeídos reconocen la necesidad de unidad
para construir su subsistencial reencarnación.
La luz vespertina enciende una brisa sórdida
que golpea puerta a puerta
para dar a cada quien su bendición.
La integridad humana requiere de mucha renuncia,
de lo contrario, el prócer estará estructurado sobre huellas falsas.
“Asume sin reservas ni condiciones la amistad”; decía mi Padre,
ya que de lo contrario, si le pones evasivas o trabas a la amistad
lucirá balumosa.
Tal como los seres humanos manosean el nombre de Dios,
pensaría que ellos creen que Dios está muerto.
“De hito en hito, se va llegando al pico de la Montaña”.
Cuando uno impulsa sus propias excusas,
por lo general, lo ampara su propia ignorancia.
La familia es y debe ser:
una adictiva y profunda constelación de afectos humanos.
Existe una energía poderosa que moviliza el deseo y vence toda fatiga:
¡El amor!
No basta con charlar contra el fanatismo,
hay que educar con capacidad analítica
y pensamiento crítico a los ciudadanos.
Nunca olvidar ese viejo proverbio:
“El hambre es la reina de las virtudes”.
Por ello:
¿Qué pasa con aquellas sociedades y familias
que cubren hasta la última demanda?
Se empachan tanto la sociedad como la familia.
A más de incorrecto, injusto y rancio,
hablar de nacos o “acholear”;
es propio de nacos y acholeadores.
“Quien no aprende con curiosidad ningún axioma o ley,
es porque no ha comprendido que
la curiosidad es la Madre de la creación y la recreación”.
“El ser humano que busque hacer justicia,
debe tener una mínima moral y pericia”.
Nada tienes que temer si tus convicciones no fueron manipuladas
por los abusos del Poder.
Visto, y no da a lugar;
que el que pregona ser auténtico, de alguna cosa culipandea.
Unos piensan que con su muerte serán grandes,
más se olvidan lo que dijo el Poeta Breton:
“Muérete y verás”
“Donde hubo una vez engaño”, como dijo mi compadre Zenón;
“no debe volver a ver trato, de lo contario otra vez habrá un maltrato”.
Propias de la época actual son estas nuevas aberraciones:
“No hay paraíso sin tetas, ni hay profesión y éxito sin Academia”.
Solo del árbol que no da fruto hay que hacer tablones,
y a lo mejor leña, pero no te olvides: solo del árbol que no da frutos.
¡Ay! de las plumas y lenguas que se venden al Poderoso,
serán esclavos eternos de su falta de pudor,
y de la tiranía de su propia indignidad.
¡Ay! del viejo trance supremo del ser humano: jugar a ser Dios,
pero cuando ve la muerte se aculilla.
La vida es un juego de audacia,
aunque muchas veces la timidez sirve de escudo para protegerse.
Quienes aprendimos sobre el lenguaje del campo
intelegimos y disfrutamos de su dulce-dureza.
Alguna vez un Poeta español, dijo:
“Con salario de Poeta camino al precipicio, más puedo crear y criar el enigma
de que la poesía existe gracias al excitante riesgo de triunfar”.
Frente al gratuito Don de la existencia
los atolondrados pueden incurrir en delitos contra ella.
En el mundo montubio se reverencia la generosidad,
allí la gente libremente da lo poco o mucho que sabe o tiene.
Frente al umbral del amor,
solo soy un Picaflor
detenido entre noches de tormenta.
Tu ser; vida mía,
coagula día a día
un viaje imaginario
por todo el cosmos.
Enlazo recuerdos,
y construyo contigo
una nueva verdad de amor.
Quien desborda
entre penas infinitas,
solo hallará soledad.
Entre tus efluvios; fluye tu alma,
desnudando su misterioso amor.
Batallas y guerras hay en la vida y en el amor,
por ello, entendamos que “las vías son solo vías”
hacia la integral profunda del caos.
“Cada día invento para ti una nueva copla de amor”.
Este amor no es humano, pero cuando aterricemos
espero sepamos respetar las leyes de la gravedad.
En el amor, “experimentar” es correr riesgos
y no saber por qué uno cae,
sin poder tampoco comprender por qué uno cayó.
Constituir una aventura de amor,
es ignorar que afuera hay un tropel de realidades
que difícilmente se podrán calmar o amansar.
Tú eres una dulce trampa,
que me enreda día a día
irrepetiblemente entre tiempos fugaces.
“Hay amores que alunan frente a una luna falsa”.
“Un amor sin relieves o depresiones,
es un amor monótono”.
Tus besos los aquilato día a día
como un recuerdo que me secuestra.
Cuando contemplo tus ojos,
los veo como un escaparate de recuerdos olvidados.
¡Maica!
Conjugada la nostalgia con el vino.,
los olores que alguna vez
nos hicieron vibrar, vuelven a asomar.
Cuando me ofreciste tu risa, caí en tu dulce trampa,
donde me enredé entre la grandeza de tus cuencas y cuencos.
Llueve, se aproxima el Año Nuevo,
tus aromas múltiples e imprecisos
se siguen anclando en el atardecer,
donde tú te transformas en memoria ardiente.
En tu piel ese verso sutil que se te escapa para mi gozoso placer,
y que me arrastra sin hacer ruido fuera de todo tipo de tiempo.
Frente a este amanecer; tu cuerpo y espíritu
que me donan su luz sin hacer ruido, pero eso sí con mucho fuego.
Cada quien desuela sus martirios amorosos,
pensando que su amor es la última y única luz de neón.
“Mis sueños desean ser la verdad que te calma de verdad”.
“Ella es la sombra que vela mi paladina existencia”.
“Tu piel es la fiebre que se hace Sol para romper mi tedio”.
Entre mil lunas; pueblos que viven muriendo entre palabras inútiles,
en tanto, plutócratas y tecnócratas
siguen disfrutando de las costillas ajenas su entera plenitud.
Tu piel es un océano de humores
que me permite disfrutar
de tu eterna “virginidad – pecadora”.
“Cuando me expongo a tus besos;
emprendo un fugaz vuelo hacia Saturno”.
Ardientes tus senos,
que despiertan todos mis duendes,
para que realice todos mis deseos.
Te mimo, te gozo, pero dichoso temo que al enredarnos
en el laberinto agridulce de la pasión, luego te maldiga,
porque no supimos hacer nuestro amor eterno.
Entre la sonrisa de mis nietos, se haya mi vida,
la única y última vida donde firmemente mi “yo” se agazapa.
Quien se apertura al placer; expande su sensibilidad,
pero también multiplica el riesgo de implotar o explotar.
“El amor, es aquella ansiada locura que congela la lógica razón”.
Cuando contemplo tu piel,
mis ojos comienzan a espiar entre cada una de tus hendijas.
“Soy en tu vida un intenso invasor que se embriaga con tu hermosura”.
Quien no sabe detener su mirada sobre la luna,
jamás sabrá amar con devoción.
¡Hijos!
“Vuestros sueños son mi aliento,
porque me hacen vencer
hasta las más complejas penumbras”.
El verdadero amor
gana sin muchas palabras
toda batalla en el tiempo.
“La muerte es la gran alcahueta de la vida”.
Tú, una inocente ilusión que me tritura,
destronando toda mi estructura.
No importa ¡no me ames!
pero devórame,
¡niégame el respiro!
más al borde de la media tarde
danza como una Ninfa flotando sobre el Río.
Entre espejos; desnuda y frágil reposa su piel herida,
sollozando una y otra vez sobre la coraza del cretino,
que en nombre de la pasión la maltrata.
Enmarañados entre la pasión y el sensual deseo,
cada quien debe trazar sobre el lecho del amor
su propio camino hacia el éxtasis.
Entre gente ruidosa, por lo general hay un ineficiente atarantamiento.
Quien puede soñar su muerte
conoce los algodones de sangre
y la impertinencia de los dioses.
El político envejece
pisando con su pesada inconciencia
el viejo cantar de sus ideales.
“Un amor sin bordes
pierde la bendición de Dios”.
Cuando el amor atropella
y se sigue amando sin ton ni son,
te estás enrumbando por caminos sombríos.
Aunque el alma madrugue,
si camina por caminos sombríos
corre el riesgo de montarse sobre escalones falsos.
Anterior a la palabra:
El grito, el beso y la luna que aluna.
Sobre el mismo grano de arena
siempre persevera
el profundo grito de lo atómico.
Reglas y ejemplo son fundamentales,
para que una familia y sociedad
no desfallezcan en el intento de querer funcionar.
El caos siempre se alzará lleno de su propia verdad,
sin que nadie lo pueda acusar.
Un orden misterioso engalana al mundo,
todos multiplican sus goces y deseos revolucionarios
afirmando que quieren el cambio,
pero ignorando cómo hacerlo.
Seguramente el orden benévolo de su grandeza
ignora que el hombre existe y está al borde de extinguirse
en términos évicos.
¡Ay de las almas!
Van y vienen tropezando, cayendo y levantándose
para existencialmente no vivir cabizbajos.
¡Ay de nuestras Almas!
El ser humano casi siempre diseña su futuro
entre las pizarras de sus sueños.
Todo nace y muere,
en la inmensa laguna
del tiempo muerto.
Decía mi Madre, Doña Aurea Teresa:
“Monchito, la vida es un puñado de segundos
que se nos escurren segundo a segundo”.
El amor es un pozo de ternuras,
al cual el humano desatino
a veces le agrega demasiada sombra.
¡Qué bello es ver al amor, y cabalgar entre paisajes altaneros!
Entre tus ojos se abren dos ventanales
para que todos puedan ver que en ti habita
el misterio y la pasión.
La insensatez de una Dama amada
se la celebra con alegría
porque nos proporciona felicidad.
Para que no haya sobresaltos inútiles;
el buen jugador abandona la partida con pudor.
Nos abandona día a día el día.
Tú versificas esa pérdida, no como una catástrofe de vida,
si no como una breve oportunidad para potenciarte.
“Nos abandona día a día el día”.
¡Dame paciencia Señor!,
que no soy curandero ni Sacerdote,
pero cuando cualquier perro ladra
porque yo no estoy de acuerdo con él,
aquello no le da derecho de amenazar
el momento con ladridos; mi querido Señor.
Los que saben de Poder, crean leyes que suprimen
lo que no les conviene.
Aturde a veces el soleado sol
haciendo caer al humano cuerpo de bruces,
más con voz aguda el subconsciente humano
a su propio peso y estatura, lo levanta,
gracias al poder de su garbo.
Tanto muerde el tiempo nuestros sueños y vida,
que de pronto nos invade el peso del “Time is Over”:
“El tiempo terminó”.
Viajan nuestros sueños como si fueran nuestros gemelos,
luego el cosmos sordo nos dona un nano espacio para su realización.
La sombra de la parsimonia a los humanos nos acorrala,
y la acción se queda atrapada entre la luz y todo lo que inmoviliza.
“Cada uno en lo suyo,
de cada quien depende si arde o puede brillar”.
¡Cada uno en lo suyo!
No es elegante ostentar demasiada alegría
entre almas adoloridas,
ni es oportuno entre la muchedumbre
exhibir pretensiones de glamour.
Desde el nacer y desde el embargo que ocasiona la muerte,
hay que ser paciente en su hilado, como lo son los gusanos.
Bebo y os saludo desde un barranco del Río Daule,
y les deseo desde la Garza Roja el mejor 2022.
El hoy, siempre será un homenaje
que el hombre debe ejecutar a través del trabajo.
El tiempo hace morir, por ello cada quien debe labrar su ascenso, descenso y deceso.
Mientras uno mismo se busca,
menos uno se encuentra,
ya que uno se extravía mientras la luna hace su eterna siesta.
Que la poesía huela a tinta y brille cada letra,
en tanto la escritura sea la luz que acrisole la humana existencia
para no caernos de bruces por no haber leído bien la letra.
Mi corazón está obstinado con tus besos rabiosos,
ya que cuando nos abrazamos una tormenta precisa
atolondra totalmente mi esencia.
Hondo de pena está el amante frente a un amor fallido,
ya que sonsamente renunció a rehacerse.
Pese al frío o todos los calores
que sobre el cosmos recorren,
va el amor mostrando sus camisas de lino
o sus bufandas de lana.
El amor con déficit o con superávit,
si se lo siembra con esmero
le hace siempre sombra a la desidia.
Un hombre muerto siempre se disecará
en nombre, obviamente, de lo biológicamente orgánico.
Un hombre muerto queda sin Dios ni ley humana,
por ello, sin supersticiones se reencarnará
en una batalla cósmica, nano atómica.
“Que tu corazón no se impacte por tu desidia al no querer ser”.
“Cuando te excitas; tus efluvios siempre coinciden con mi hambruna”.
“Tu forma de mirar encausa mis efluvios masculinos hacia tu vientre”.
Aunque seamos tan diferentes,
siempre y sincrónicamente nos embonamos.
Deslizo mi mirada sobre tus pies,
descubro el talle y entalle
de tu profundo erotismo.
Entre tus piernas; la erudición de una gran amante
que quiere ser profundamente explorada.
Tu respingada nariz es la terminal más importante
de tu profunda – sensualidad.
El amor es frágil sin duda alguna,
más hay que saber avanzar
con prudencia quirúrgica,
y eso es algo fascinante.
Cuando eriges tu alma,
aunque me empine no te alcanzo.
Quien construye un amor “low cost”,
se olvidará en forma “sinequanom” del valor del amor.
Tu piel extendida sobre la playa
vuelve todo arenal en un paisaje inolvidable.
“Quien sabe alejarse
de los encantos del amor
aprende a domar sus hormonas”.
“El buen caminante sabe
que todo Oasis es una fosa oscura”.
“Quien sabe hacer del miedo parte de sí,
difícilmente algo lo sorprende”.
Entre el silencio y la meditación;
emerge un corredor que acorta la distancia con Dios.
Entre las creencias divinas;
la FE que hace rozar
las sombras, los temores y el miedo.
A veces los bravucones encienden el fuego de su poder,
haciendo crecer la fuerza de sus temores
y debilitando su propia base de autoridad.
No adelantes tu dedo acusador
si eres incapaz de probar tu acusación.
En un rincón solar habita mi propio nanocosmos
de sueños por ejecutar.
Frente a mi propio deseo se enciende
la sabia geometría de tu vientre.
Quien posee una dicha humilde y digna
se sabe sostener frente a la derrota.
El día en que te conocí supe que tú eras el refugio
donde implacablemente envejecería.
Con callado rigor los seres humanos
le van dando sabiduría a sus vidas.
Cada vez que miramos a nuestros nietos
reverdece nuestra alma.
Con orden riguroso,
cada quien debe usar
su arsenal de virtudes.
Todo amante para tener éxito
debe ser un buen guerrero.
Una alcoba en desorden,
una pasión que no intenta ordenarse.
Que nadie condene al amor
de perderse de una noche de luna llena.
Empapado de tus deseos; florece mi ser,
bebiendo de tu más íntima savia.
Desde el corazón del tiempo
emerge la vida, y obviamente la muerte.
Simple y sencillo, ni Dios ni el Diablo tomarán posición de mi cadáver,
solamente las hormigas, entre otros invitados.
Cuidado a los fuertes y poderosos
los tumban las tácticas y las tretas del más débil.
Empuja y puja, si no liberas tu ira, no conquistarás lo soñado.
Cuando sueño contigo intento hallar la palabra mágica,
para empezar a amarte.
La historia queda atrás como los muertos
que acunan nuestra identidad.
Quien sabe vivir
sabe espantar los miedos;
y para ello debe aprender a escuchar
los cantos de las Golondrinas.
Abran los amantes los ojos;
cuidado el encanto imaginado los fractura.
Tus ojos me coquetean,
son dos satélites que pronuncian música sagrada.
La vida en sí mismo es un agujero profundo
que hay que saber capear, catear y catar,
para poder sobrevivir.
Las Garzas entre vuelo y vuelo,
y en el amplio silencio de los ríos y esteros
siempre encuentran descanso
entre la fragilidad y sombra
de las ramas de los árboles.
Dios nos donó toda la sed
para que nos ahoguemos
en nuestra propia sed
y aprendamos de verdad a existir.
Otra treta para el débil,
el amor a la Patria y no a uno mismo.
Que hable el tiempo y todos sus tiempos
el de lo eterno y el de lo efímero,
más que cada quien hable y tiemple
su propio tiempo usándolo bien.
Quien revive las llagas no olvida nada,
y termina muriendo devorado por los recuerdos.
Una culpa antigua devora a toda una cristiandad,
el pecado original terminó imponiéndose como una potente gravedad.
La muerte va trazando con responsabilidad
los signos de la realidad cósmica.
En los días sin sol,
la presencia de las nubes
nos ilumina con la luz de la nostalgia.
Éxodo tras éxodo, las masas huyen despavoridas
en su empeño por existir, aunque les llueva mierda.
Las estadísticas, la historia Bíblica y la crónica nos enseñan
que se pueda alcanzar un nuevo sol a través de nuevos éxodos.
Todo se aprende, pero cuando hay furia y pena en el alma
es difícil encontrarse con el amor.
¡Todo se aprende!
Brillan tus ojos,
haciéndome creer
que te puedo poseer.
¡Brillan tus ojos!
Todo lo que callé, hoy me devora,
porque tú, ya te fuiste.
Una cólera bravía
desde que la conocí,
me advirtió que la desearía
sin vacilación alguna.
Después de tanto gozarla,
la chica le dijo al Varón:
“Ahora sí papito
te devuelvo donde tu señora”.
Auténticamente humano:
“Amar hasta desfallecer”.
Cuando parlo sobre el campo,
sobre el mucho calor que allí hace,
también recuerdo todo lo que el campo
en mi enriqueció.
No puedo disimular el despecho que siento
cuando se reciben premios y aplausos por cuidar las Galápagos,
en tanto el gobierno no cuida la riqueza biótica del Golfo de Guayaquil.
La verdad de los Ríos del Golfo de Guayaquil,
el Guayas y el Jubones,
es que fueron inscritos por Dios en prosa,
en tanto nosotros los ecuatorianos
coludiendo en contra de los ríos hasta el olvido.
Heme aquí queriendo hacer un consejo de guerra
o aplicar la justicia autóctona para todos aquellos
que no han velado por la justa providencia
de velar por nuestro trópico Guayasense.
Lloriqueamos demasiado tarde
porque por nuestra culpa
Dios nos condenará a una dura sentencia,
mientras los poderosos se banquetean,
los ríos se disecan, y a los bosques se los tumba.
Por ello, la Naturaleza nos condena ya
a una dura sentencia: la humana destrucción.
No desairemos a la Naturaleza,
exploremos y respetemos la mina de las cosas buenas
que tenemos que aprender a conservar de ella.
Con cuentos y frioleras se las embauca a las masas,
sin que se aprenda a descubrir las cosas estupendas
que ellos mismos pueden crear.
“A veces los que aconsejan como bueno comedidos
olvidan de que la mayoría de los consejos
terminan guardados entre talegas”.
Arrastrados por la pasión
nuestras almas se acoplan sin ningún embate,
entrando en cadencia cuasi perfecta
para volverse sombra y leyenda.
Con pincelazos de luz,
los dioses siempre hacen aflorar
toda la claridad en cada ser.
Cuando el Maestro subestima a alguno de sus alumnos,
es que no ha explorado o no sabe explorar
el Universo de sus educandos, ergo no es Maestro.
Entre tanta impertinencia de guambras de todas las latitudes del Ecuador,
no sé por qué el pueblo no pierde la paciencia.
Dicen los Sacerdotes cristianos que “la mayor virtud es la modestia”,
y la peor actitud, la del bocón, ya que a estos ni el diablo ni Dios
les compone la lengua.
“Cuidado por conseguir el cielo,
sacrificas el verdadero tiempo divino”.
En nuestra doliente memoria,
a nuestras Madres los dioses
les otorgan desde que nacen “coronas”.
Hay amores fugaces que hacen chispas,
luego se hacen humo y obviamente se esfuman.
El peso más difícil de la gloria,
es encontrar el contra peso
para que el ego no se desplace hacia la locura.
“Que nadie se condene a vivir por obligación,
la vida es un don a desarrollarse”.
La brisa juega con el oxígeno que da vida
y la muerte que todo asfixia,
por ello pide oxígeno para el 2022.
Los oprimidos, tarde o más temprano se filtrarán en el ascenso
que debe regir en la historia de la humanidad,
aunque los de más arriba se opongan y caigan por falta de justicia social.
Serena y clara, la humanidad debe aclarar su existencia,
aprendiendo a llorar y a sepultar sus esclavitudes emocionales.
Quien busca lumbre e inmortalidad
se extravía en el delirio del heroísmo.
“La impresión más honda de placer me la donó tu ser”.
Con juveniles fervores hay adultos mayores
que se reencarnan día a día en una nueva vida.
Quien sabe encender la hoguera misteriosa del amor
carga de inspiración la espléndida región de la acción.
Cuando la vida es gobernada por la vil escoria
nos quedamos permanentemente sumidos en el horror.
Ante las eclosiones pletóricas de los auto denominados:
movimientos históricos, se corre siempre el altísimo riesgo
de quedar atrapados en un sonso canto libertario.
Ante la intensidad lumínica de tus pupilas fotovoltaicas;
la clara reacción y recreación de todo caballero que se siente varón.
Poesía y metafísica.
La magnificencia de la numerología y las matemáticas
de una u otro forma todo coronan.
Frente al crisol auténtico de la vida humana,
siempre la eternidad, y el adiós que suspira.
Frente a los seres de bien,
la humanidad comienza a comulgar más con Dios.
Con Padres educadores habrá hogares en permanente construcción,
y dignos de ser modelos.
Los ecos de la gloria están cargados de paz y guerra,
en resumen: amor y odio.
Los bloqueos económicos, sociales y políticos,
muchas veces son cúmulos de envidias.
Una omisión imperdonable de la educación cristiana
es realmente no haber enseñado amar al prójimo como a uno mismo,
o quizás diría mejor, que no nos enseñaron a amarnos
ni siquiera a nosotros mismos.
El mayor y más vital de todos los objetivos pedagógicos
es la importancia de enseñar y aprender a ser útiles.
Las Universidades deben ser
las vigías del alma ética y estética de la sociedad.
Que tu corazón perdone
y muera sin negruras ni ingratitudes.
“Quien quiere vivir una espléndida sinfonía
que afine bien su propia armonía”.
Entre los campos, los mares y montañas,
lagunas, y volcanes; aromas y vivencias
que reactivan la salud espiritual y corporal de cada ser.
✽
¡Oh Cristo Rey!
América Latina es heredera
de una sangrienta y revolucionaria estupidez.
¡Sálvanos de esta heredad!
La juventud se volverá más lúcida
cuando no espere redentores, ni más derechos,
sino que sin pompa ni gala,
a través de la acción haga con esmero sus propios deberes.
A la cumbre del honor no llegarán en este milenio los tímidos,
sino los audaces e inteligentes ciudadanos planetarios.
“La aurora del porvenir emerge de la voluntad del alma”.
Si se interponen piedras en el camino,
con audacia debe sortear cada quien su destino.
Frente a los Sacrosantos, cuando se trata de tu propia dignidad
no dejes que te sometan en nombre de la Patria o de los Santos.
Entre las tinieblas nocturnas
la humana soledad no debe adentrarse entre temores,
sino en la profunda oración.
Frente al gran resplandor del Sol y la Luna;
aprende a disfrutar de la grandeza cósmica.
Ruina, silencio y vacío,
ruge la tempestad
como una espiral
que nos deja en soledad,
más el porvenir
igual nos abrazará siempre.
Frente a la ternura propia de la Madre,
quien se apegue a ella, siéntase seguro de vivir.
¡Ay Patria!
Tu nombre algunos políticos lo elevan al aire,
cual ceniza de farfullo.
El viejo con espiritualidad inteligente peregrina a solas
para entender que después de su entierro;
día a día se inicia su olvido.
Quien está poseído por entusiasmo
para lograr su objetivo,
debe saber calcular bien.
Hay almas que no alcanzan a depurar su espíritu,
por ello humillan, increpan, y llenan de pavor la vida ajena,
aunque el día y la verdad sean tan claros.
Procura que lo que veas, escuches o toques,
si no te ofrece enseñanza,
¡Carajo! que por lo menos te dé placer.
Jamás prosperan quienes solo riegan llanto,
ni las flores ni los frutos crecen
con el llanto ajeno.
Tonto sería no saber abandonar cualquier atmósfera sombría
para comenzar a olfatear el espíritu del alba.
Si la luz del cielo se extingue, no me importa mucho,
ya que tus ojos hermosos siempre me darán algo de lumbre.
Que la humanidad invoque la omnipotencia
y omnipresencia de los dioses,
para que el arte de amar al prójimo resucite,
y no siga viviendo entre los muertos.
Los ríos viven y le dan sentido a lo humano,
si se reducen más sus caudales
nuestra vida miserablemente se extinguirá.
Los hombres y mujeres inteligentes
vuelan como las aves, olfateando siempre el mejor clima.
Los seres vivos intuitivos saben claramente
que nacieron para ser alimentados con el cuerpo de otros animales.
Por ello no suframos, pronto a los humanos
les tocará ser alimento de otros seres.
Donde se crea tecnología, ciencia,
y la ley opera con rigor democrático,
no hay tiranos ni oprimidos.
No se acomplejen Latinoamericanos,
hermanarse más con los Yankees
servirá como un dignificante precursor
para un porvenir más hermanado.
¿Cuánto ha hecho Dios por los gringos?
y cuando estos han querido extendernos esa luz,
más con voz revolucionaria hemos sonsamente
y sin contra argumentos, gritado:
“Gringos go home”.
Frente a tu mágico acento
emerge una insólita armonía
que atiza mi propia hoguera
con tu intermitente aliento.
Fortaleza y pan,
para la cruda guerra contra el propio ego.
Que tu ingenio no sea un peregrino
en búsqueda de cosas coyunturales, sino estructurales.
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