
Circunloquio de la decencia
a Alicia Consuelo Legarda Bruckman
Incorporada a la vida
la llamaron Alicia Consuelo.
Nacida entre la luz del deseo,
probó el amor en todas sus formas
y prologó su vida y su epitafio
con la escritura y el regocijo de la pasión.
Alicia Consuelo, incorporada a la plenitud de la vida,
redactó su existencia con una marcada y verosímil cristiandad.
Hoy que se van los días
y qué acto fúnebre se lleva su físico,
bajo este circunloquio decimos que Alicia nos impuso
la ética del amor,
a través del poder de la decencia.
