OBITUARIOS

La Inercia del Silencio

A Susanne Kustermann Stefan

 

Ella creció con voz propia,

e intuyó que el amor por la vida

es un ave que hay que liberar.

 

Doña Susanne nos regaló siempre

su sonrisa abrazadora

y la sublimidad de su espontaneidad.

 

El camino al adiós

a veces es profundamente confuso,

pero Susanne Kustermann Stefan

es en tiempos cósmicos,

luz que pertenece a la eternidad.

 

Hoy entre sus hijos, nietos

y amigos, fluyen recuerdos

que se transforman en poesía,

para recordarla con su sentido

profundamente iluminador.

 

 

  

 

 

 

Cien por Cien

A Gabriel Molina Avecilla

 

Gabriel, un hombre cien por ciento

movido por su espíritu libre

y alimentado por el espíritu festivo

de su Dama Consuelo.

 

Gabriel, un militante de la decencia,

dejó a Consuelo en un cuerpo de soledad,

donde se albergan recuerdos de vida

y un tiempo que dormita sin velo.

 

Gabriel Molina. reposa entre la gloria de la Madre tierra,

más en nuestros corazones se alberga

su espíritu dinámico e intenso

con el que él movilizó su mundo

donde él seguramente lo puso.

 

Quedaron todas sus epopeyas cumplidas,

legándole consuelo a su amada Consuelo.

 

 

 

 

 

Una gran pérdida dada

A Esteban Delgado de la Cuadra

 

¡Estas palabras son para glorificar

a un amigo, a un caballero!

 

Esteban Delgado de la Cuadra,

un ser acogedor, soñador, creativo.

Le encantaba traficar con mercancías raras;

sueños y empatías.

 

Estas palabras son para filosofar

sobre un ser como Esteban,

que si pedía clemencia divina no era para él,

sino para los debilitados.

 

Había siempre en Esteban una voz

esperanzadora cuando emergía la derrota,

en tanto en el triunfo una mirada serena.

 

No importan hoy sus defectos,

lo que importa entre sus familiares y amigos

es que Esteban dejó de aportar al Ecuador,

a su familia y a sus amigos.

 

Nuestros corazones jamás lo olvidarán.

 

Luces Lluviosas

A Raquel Vernaza Amador

 

He leído y escuchado homilías de que las almas no mueren.

 

Raquel llevaba el son sabio de su corazón, y por ello sus amigos se preguntan:

¿Por qué te has ido?

Las almas sabias nunca se van, nos dejan, pero nunca quedan en el olvido.

Raquel se fue hacia aquel caprichoso destino que da por terminada una existencia para que emerja cada uno como una nueva luz entre dimensiones más transparentes.

 

Raquel se fue con su profunda sonrisa, dejando fortificada la voluntad de su familia y amigos. Pronta fue su liberación, ascendió donde tuviera que ascender, en un lluvioso día tropical, mientras los últimos mangos en Guayaquil caían.


Genuina

A Mariquita Noboa de Bonilla

 

Muchas veces he leído que las almas no mueren,

que se elevan buscando la eternidad.

 

He leído con claridad que las almas no mueren,

la de Mariquita Noboa fue una de esas almas

que brotó de la eternidad, para con alegría

llevarnos a conocer su profundo abrigo solar.

 

He leído que las almas no mueren,

aunque bajo velos oscuros se crispe nuestro corazón

cuando el brillo de Mariquita parece que se apagó.

 

He leído que las almas no mueren,

es que a Mariquita no hay cómo olvidarla;

como amiga, hija, esposa, Madre

y como la profesional espontánea

que sus admiradores y amigos

jamás olvidaremos.

 

¡Ella es como el viento!,

nos seguirá aireando con su genuina dignidad.

 

 

 

 

Nervios Espirituales

A Francisco Swett Morales, por su trascendencia humana.

 

Cuando todo comenzaba a fallar,

Pancho comenzaba a pensar

con su común querencia,

de querer ser siempre humanamente útil.

 

 

Pancho con su linaje de sibarita,

patentó su propio estilo de sobriedad

haciendo relucir su flemática estirpe.

 

El tiempo pasó y la hora llegó;

Francisco completó su ciclo humano

traficando políticamente con sus ideas de libertad.

 

Igual él seguirá esculpiendo

en los espíritus libres su apremio, su arrojo,

para que el humano sea más justo en libertad.

Por ello, nos legó su esperanzado itinerario

de alta estirpe, como ícono de amor

para su familia, sus amigos y sus discípulos.


El Final del Cuento: La Caída 

A David Freire Moncada,

nuestro disciplinado Maestro.

 

Ir a la academia Inokuma cada tarde, era para nosotros los niños y jóvenes la hora del bienestar formativo.

Allí estaba el Maestro David, dominando con relax su gran pasión: el amor por el judo.

Entre llaves, caídas y cinturones multicolores, nos enseñó que en la vida se necesita paciencia y respeto por el contrincante. Se fue el Maestro David Freire Moncada, con su espíritu de judoka equilibrado.

Se fue el Maestro en un día lluvioso tropical, mientras muchos de sus discípulos brindamos por las enseñanzas que nos proporcionó sobre las habilidades, el esfuerzo y el trabajo.

 

Duele su ida, más es una manera de recordarnos que en cada caída; uno renace o se deshace.

 

¡Se fue el Maestro!


La Comadrita

A Rutty Larrea Tocón

 

La comadrita y su alegría.

La comadrita y su soledad tan especial.

Rutty nuestra comadrita, una especie de tía espiritual,

la vi llorar y reír, intentando lograr un equilibrio espiritual.

 

¡Paz siempre donde ella esté!

 

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