El romance con la soberbia

¿Para qué nos afanamos por la gloria, si vamos directo al cementerio?

Trincheras y balcones para la gloria y por la gloria, para que luego se fabrique
otro mausoleo y así guardar el romancero de la codicia y de la soberbia.

 

ENTRE ECONTAGIOS – ÍNDICE:

0:00
0:00